Queridos amigos: si la semana antepasada fue complicada, la pasada fue peor e hizo que los tableros de las bolsas se pintaran todos de rojo.

Creciente incertidumbre proveniente de Europa, donde Grecia le cedió los reflectores a España, y un rosario de malos datos económicos en Estados Unidos y Asia fueron los responsables de toda la incertidumbre que vivimos.

Hoy analizaremos lo sucedido y tras comentar sobre el funcionamiento de los futuros en este mismo espacio la semana pasada, les explicaré el funcionamiento de las opciones como instrumento de cobertura frente a la volatilidad.

La semana arrancó complicada ante diversos rumores sobre la forma en que España haría frente al rescate del banco Bankia, que requiere 19,000 millones de euros para salir adelante, el gobierno de Mariano Rajoy salió a aclarar que España no solicitaría el apoyo de la Unión Europea, sino que más bien pretendía emitir deuda soberana para recapitalizar al banco.

Lo anterior se ve difícil, ya que el bono de 10 años español se ubica en niveles de 6.50%, en el que se le dificulta a ese país cumplir con sus compromisos financieros, mientras que para Irlanda y Portugal se ubicaron en 8.9 y 8.8%, respectivamente. Hay que recordar que Grecia requirió ser rescatada cuando su costo de fondeo se ubicó en 8.8 por ciento.

En Estados Unidos, las malas noticias se originaron a partir de la segunda revisión del PIB para el primer trimestre, el cual se ubicó en 1.9% frente a 2.2% de la primera revisión. Como si lo anterior no fuera suficiente, el informe de empleo ADP mostró una creación de empleos de 133,000 en mayo, versus los 150,000 esperados por el mercado, mientras que la nómina no agrícola se ubicó en 69,000 empleos contra 150,000 previstos, llevando la tasa de desempleo de 8.1 a 8.2% en mayo.

Para ponerle la cereza al pastel, se dio a conocer que el sector manufacturero en Australia está ya en recesión, que India tiene la menor tasa de crecimiento de los últimos nueve años, que China ya está rozando niveles recesivos en su sector manufacturero, mientras que en Europa, el desempleo sigue creciendo.

Con todo esto, queda claro por qué el peso mexicano se depreció la semana pasada 2.32% para cerrar el viernes en niveles de 14.35 pesos/dólar, tras haber tocado niveles de 14.60 durante el día, haciendo que más de un importador mexicano se quedara con la ceja alzada en señal de preocupación.

Frente a toda esta volatilidad, el mercado de derivados tiene las opciones que, como ya comentamos, son seguros de precios. Hay dos tipos de opciones: las que nos protegen contra el alza de los precios, que reciben el nombre de opciones Call, y las que dan protección contra las bajas, llamadas Put.

Retomando el ejemplo de la semana pasada, un importador que debe 10,000 dólares a septiembre podría comprar una Opción Call para protegerse contra el alza del dólar frente al peso, pudiendo escoger el precio máximo al que estaría dispuesto a comprar sus dólares en esa fecha, a cambio del pago de una prima.

Si llegado septiembre el dólar está por encima del nivel asegurado, el importador recibiría una compensación por todo lo que se hubiese devaluado el peso, pero si el peso se hubiera apreciado para esa fecha, el importador no habría ocupado su seguro y sólo habría perdido lo que pagó por su seguro, es decir, la prima. Así de simple.

Si compran seguros de gastos médicos, yo me pregunto: ¿por qué no comprar uno contra la enfermedad más grave que hoy tienen los mercados llamada volatilidad?

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. [email protected]