Este 15 y 21 de septiembre, el Banco de México conducirá dos nuevas subastas de financiamiento en dólares con cargo a la línea swap abierta con la Reserva Federal, informó la Comisión de Cambios.

Estas operaciones facilitarán liquidez en dólares al mercado y ayudarán a renovar los vencimientos de las celebradas en junio.

Los recursos a subastar entre instituciones financieras tendrán cargo a la línea swap abierta entre el Banco de México y la Reserva Federal de Estados Unidos, un mecanismo de apoyo entre los bancos centrales que no genera costo alguno para las reservas en dólares, ni compromete las finanzas públicas.

En un comunicado, la Comisión de Cambios, integrada por Banco de México y la Secretaría de Hacienda, precisó que la subasta de este martes 15 de septiembre será por 5,000 millones de dólares.

Mientras que, en la programada para el lunes 21 de septiembre ofrecerán créditos por 2,500 millones de dólares y ambas tendrán un plazo de vencimiento de 84 días.

El anuncio de la Comisión rompió con un lapso de 74 días de no intervención en el mercado cambiario a partir de subastas referenciadas en la línea swap.

En el comunicado, la Comisión de Cambios subrayó que “el anclaje del valor de la moneda nacional continuará procurándose principalmente mediante la preservación de fundamentos económicos sólidos”.

Subrayó que “la Comisión de Cambios continuará evaluando las condiciones de operación del mercado cambiario y en caso de ser necesario adoptará medidas adicionales”.

Seis convocatorias

Con las dos convocatorias anunciadas para septiembre, la Comisión de Cambios suma seis referencias en la línea swap con la Fed, desde el 30 de marzo.

En las cuatro previas, ejecutadas los días 30 de marzo, 2 de abril, 24 y 29 de junio, se asignaron 11,400 millones de dólares de 21,000 ofrecidos.

La menor demanda de dólares sobre los ofrecidos, fue explicada a fines de agosto por el subgobernador del Banco de México, Javier Guzmán Calafell, quien precisó que puede significar que los problemas de liquidez en dólares no son tan fuertes como para demandar la totalidad de las opciones.

“Lo que hemos visto es que no han sido demandados por completo y esto nos indica que hay problemas de liquidez en dólares pero no tan fuertes como para demandar la totalidad de las opciones”, advirtió al participar en el Summit del Instituto de Finanzas Internacionales.

El objetivo de estas líneas swap entre bancos centrales es garantizar que todos los participantes del mercado (empresas, bancos y gobierno) puedan contar con los dólares, o euros, o yenes suficientes y necesarios en el momento que sea, para enfrentar sus obligaciones. Si la demanda fue inferior a la oferta, claramente indica que no hay fuertes problemas de liquidez en dólares, subrayó el banquero central.

Efecto estabilizador

El Banco de México explicó en su Informe Trimestral más reciente que la activación de las subastas de dólares tienen por objetivo promover un mercado ordenado de fondeo en dólares y evitar presiones adicionales en el mercado cambiario.

En un análisis del Banco Central Europeo (BCE), consignan que la línea swap abierta con la Fed “ha sido clave para evitar un problema de liquidez (...) Pues ayuda a reducir la brecha de liquidez en la que pueden caer los inversionistas institucionales al tener que enfrentar grandes desembolsos”.

En el documento, el BCE precisa que “es un error suponer que no se utiliza la línea porque su precio es poco atractivo (...) La señal de que estas líneas se encuentren disponibles genera en sí misma un efecto estabilizador”.

Ahí, explica que como resultado de las cuatro subastas previas donde se utilizó el mecanismo temporal para el intercambio de divisas, “el saldo neto vigente es de 4,900 millones de dólares”.

El precedente

La Reserva Federal de Estados Unidos extendió seis meses más la vigencia de la línea swap abierta con 14 bancos centrales, incluido Banco de México.

Se trata de la línea que garantiza un canje de divisas hasta por 60,000 millones de dólares, para el caso de México, abierta desde el 19 de marzo de este año y que tendrá vigencia hasta el 31 de marzo del año entrante.

El precedente anterior cuando se utilizó un mecanismo similar para estabilizar al mercado, ocurrió entre el 2007 y el 2010.

En ese momento estuvo vigente una línea swap también con la Fed por 30,000 millones de dólares.

Fue el 21 de abril del 2009, cuando la Comisión de Cambios determinó tomar 3,221 millones de dólares para subastar financiamiento entre instituciones de crédito.

En aquel momento también se utilizaron  para ordenar el funcionamiento del mercado cambiario. El monto fue liquidado en su totalidad en ocho meses, el 12 de enero del 2010.

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