México no tiene una exposición directa a la convulsa lira turca, ni a su mercado, según estadísticas del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés). El contagio puede llegar si el deterioro de la situación en Turquía afecta de forma importante a BBVA, el banco de mayor operación en México, y uno de los tres más expuestos al mercado otomano, según el Financial Times.

No obstante el riesgo, BBVA aumentó sus provisiones en Turquía desde el segundo trimestre, alertado por la incertidumbre sobre la situación de aquel país, que la semana pasada protagonizó una importante pérdida de confianza ante las dudas de inversionistas sobre la experiencia de las autoridades para manejar la economía, que cuenta con un importante déficit en sus cuentas externas.

De acuerdo con las estadísticas financieras más recientes del BIS, que complementan al reporte anual divulgado en junio, la exposición total de la banca internacional a Turquía, a través de créditos, es de 223,000 millones de dólares.

Al desagregar la información, se observa que el sector bancario español es el que gestiona más títulos y acciones del mercado turco, con 82,294 millones de dólares. Esto es 30% de los títulos totales emitidos por Turquía reportados al BIS.

La banca francesa es la segunda más expuesta a la pérdida de valor de la lira turca, con inversiones por 38,385 millones de dólares; la tercera es la italiana, con 16,902 millones de dólares de exposición.

Información del Financial Times evidencia que BBVA tiene una cartera de deuda soberana turca de 9,682 millones de euros, y posee 49.85% del banco turco Garanti, que según estadísticas locales, representa 11.5% de las ganancias del banco español. Para ponderar el tamaño de la exposición, basta recordar que México es el principal mercado en el exterior para la firma española, y aporta 37.3% de las ganancias al banco.

UNICREDIT Y BNP PARIBÁS, TAMBIÉN

La información del Financial Times cita fuentes del sector financiero para advertir que el Banco Central Europeo se encuentra preocupado por la exposición a Turquía que exhiben las bancas española, francesa e italiana, que podrían sufrir si se materializa el riesgo de impago entre los clientes.

Encuentran particularmente comprometidos al español BBVA; al francés BNP Paribás, que controla 72.5% del banco turco TEB y al italiano Unicredit, que es dueño de 41% del banco turco Yapi Kredi.

LA GOTA QUE DERRAMÓ EL VASO

El viernes pasado, la lira turca cayó 13.74% contra el dólar, ubicándose como la moneda más devaluada del mundo al completar 12 días consecutivos a la baja.

Este deterioro en la divisa evidencia la incertidumbre de los inversionistas sobre el manejo de la economía y los desequilibrios fiscales que enfrenta, según información del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés).

La preocupación de los inversionistas se exacerbó el viernes, cuando el gobierno de Estados Unidos anunció el incremento de 100% de los aranceles a las importaciones de acero y aluminio.

Una decisión que fue tomada “por amenazar la seguridad nacional del país, la independencia en las negociaciones de comercio o cualquier otra cuestión”, tal como lo explicó el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un mensaje emitido vía Twitter.

Tras el triunfo del presidente Recep Tayyip Erdogan, éste designó a su yerno, Berat Albayrak, como ministro de Finanzas. El movimiento generó presión, pues sustituía a Binali Yildirim, quien había reconocido la apremiante situación en que se encontraban las finanzas del país, que aumentó el desequilibrio de sus cuentas externas cuando las tasas estuvieron bajas.

Estrategas han explicado que hay dos alternativas para resolver la crisis: una alza de 500 puntos o la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI). La segunda estaría descartada, pues Erdogan mantuvo como tema de campaña el pago absoluto de obligaciones al FMI en el 2013.

El riesgo turco para BBVA

La compleja situación que atraviesa Turquía pone en el centro al banco español BBVA, que tiene una exposición en activos en Turquía cercana a 82,000 millones de dólares.

El grupo que preside Francisco González controla 49.85% de Garanti, la tercera entidad más grande de Turquía.

Las medidas del presidente Recep Tayyip Erdogan han aumentado la desconfianza de los inversionistas, que huyen empujados por la negativa del mandatario de subir las tasas de interés.

En este contexto, Garanti ha caído 19.6% en Bolsa desde el triunfo de Erdogan. El problema para el banco español es que la entidad turca no toca fondo. El castigo ha hecho que ya valga menos de 2,400 millones de euros, mientras que BBVA tiene contabilizado al banco en 4,400 millones, es decir, 83% por encima de su valor del mercado.

Además, el banco español desembolsó más de 6,800 millones de euros en Garanti. Al tipo de cambio actual, las liras pagadas equivaldrían a unos 3,049 millones de euros, con lo que la inversión que hizo el banco se habría devaluado 55 por ciento.

Recientemente directivos de BBVA explicaban que el potencial de Turquía “es enorme” y “la solución a los problemas está en manos del gobierno”. “Venimos gestionando coberturas de tipo de cambio para manejar potenciales depreciaciones de la lira”.

Adicionalmente, BBVA atesora alrededor de 9,600 millones de euros en deuda soberana turca, para ser el cuarto país con mayor peso en su cartera de valores de deuda pública.  El desplome de la lira y la mala evolución del país han disparado la dudas por su solvencia.

De esta manera, los títulos de BBVA que cotizan en el mercado español acumulan una caída superior a 20% este año para ser uno de los más castigados del Ibex. (Redacción)