El “chairo” es el subnormal que produce el discurso neoliberal. Este idiota de la plaza pública no lo es por la falta de cordura o el trastorno de sus palabras, sino por el discurso al que interpela, que cuestiona o que ataca. Es un loco producido por el descrédito del que lo hace objeto el discurso dominante al que se enfrenta. El chairo es tal en tanto no conoce y/o no comparte y avala el saber de los tecnócratas que aplican las medidas económicas neoliberales que han generado una mayor pobreza y desigualdad en el mundo.

“Quien controla el discurso, domina el poder y quien domina el poder, controla el discurso”, advierte Michel Foucault en su obra El orden del discurso. Para el pensador francés, el poder —entendido mínimamente como el influir en las acciones y/o el pensamiento del otro— es algo que está en juego, que circula entre las partes de la comunidad. Se torna en dominación cuando el circuito se cierra en favor de una de las partes, es decir, que sólo una es la que influye en la otra.

Y así pasó con el discurso económico neoliberal. A partir de que las ideas económicas de esta corriente se implementaron en Chile en la década de los 60, bajo la supervisión de los economistas de la llamada Escuela de Chicago, el neoliberalismo ha ido desplazando no sólo otros discursos económicos, sino también políticos, hasta tornarse en nuestros días el discurso dominante.

Siguiendo con el análisis de Foucault sobre la relación del poder y el discurso, éste nos dirá que los dos elementos —el poder y el discurso—, junto con el saber, forman un trinomio, en el que el discurso legitima al poder y éste institucionaliza al saber. Esto es, que el discurso neoliberal legitima su el poder político de quienes lo enarbolan, a la vez que lo constituye como el conocimiento verdadero —el saber—, fuera del cual sólo existe lo falso o, por lo menos, lo insensato. Así, entre saber y poder se construye una política general de verdad, desde la que se distinguen los enunciados falsos de los verdaderos, de sancionar los discursos alternativos, y de definir las técnicas y procedimientos adecuados para la obtención de la verdad que interesa al poder.

Para mantener su dominio, el discurso neoliberal ha excluido cualquier otro pensamiento, cualquier disidencia, cualquier opción. No sólo ridiculiza al disidente de pocas luces argumentativas —el chairo—, sino que incluso dentro de los ámbitos académicos controla la currícula, los programas, de las universidades, donde otros discursos económicos alternativos son vistos como caducos, superados o sin validez práctica.

Y es en la academia, ámbito donde se originó el discurso neoliberal, donde un grupo de catedráticos y estudiantes de Economía se han lanzado a poner en cuestión la dominancia —y la resultante ausencia de discusión y libre circulación de ideas— del grupo detrás de este discurso.

El 12 de diciembre del 2017, Rethinking Economics y el New Weather Institute publicaron 33 Tesis para una Reforma Económica, y que “clavaron” en las puertas de la London School of Economics. Este acto simbólico se realizó con la intención de establecer una analogía con el acto que cimbró los fundamentos de un grupo dominante y que tuvo como resultado la Reforma: la colocación de Martín Lutero de 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg en 1517, con las que cuestionaba, entre otras cosas, el poder de la iglesia Católica.

Rethinking Economics es una red internacional de estudiantes, académicos y profesionales que “desarrollan una mejor economía en la sociedad y el aula”, se puede leer en su sitio en la red. Por su parte, el New Weather Institute está conformado por economistas que pugnan por una economía justa, a través de proyectos que involucran debate, pensamiento, detección de tendencias, comunidad, arte y cultura.

Las 33 tesis hechas públicas por estos colectivos inician con una introducción que sitúa primero la problemática que enfrenta el mundo en la actualidad: pobreza, desigualdad, crisis ecológica e inestabilidad financiera. La disciplina de la Economía, dicen, no está contribuyendo a solucionar estos problemas, debido al monopolio intelectual del discurso neoliberal que impide la libre discusión de ideas económicas, discurso al que si bien le reconocen sus contribuciones, no dudan en acusar que se lleva con un dogmatismo que le acerca más a la “fe que a la ciencia”.

“Proponemos estas tesis como un desafío al monopolio intelectual insalubre de la economía dominante. [...] Esta es una afirmación de que una mejor economía es posible y una invitación al debate”, dice la publicación del Rethinking Economics y el New Weather Institute. Aquí las 33 tesis:

El propósito de la economía

1. El propósito de la economía es que la sociedad decida. Ningún objetivo económico puede separarse de la política. Los indicadores de éxito representan elecciones políticas.

2. La distribución de la riqueza y el ingreso son fundamentales para la realidad económica y deberían serlo en la teoría económica.

3. La economía no está libre de valores y los economistas deben ser transparentes sobre los juicios de valor que hacen. Esto se aplica especialmente a los juicios de valor que pueden no ser visibles para el ojo no entrenado.

4. La política no 'nivela' el campo de juego, sino que lo inclina en una dirección. Necesitamos una discusión más explícita sobre qué tipo de economía queremos y cómo llegar allí.

El mundo natural

5. La naturaleza de la economía es que es un subconjunto de la naturaleza y de las sociedades en las que emerge. No existe como una entidad independiente. Las instituciones sociales y los sistemas ecológicos son, por tanto, centrales, no externos, para su funcionamiento.

6. La economía no puede sobrevivir ni prosperar sin las aportaciones del mundo natural, o sin los muchos sistemas de soporte de la vida que proporciona el mundo natural. Depende de un flujo continuo de energía y materia, y opera dentro de una biosfera delicadamente equilibrada. Una teoría económica que trata el mundo natural como algo externo a su modelo no puede comprender completamente cómo la degradación del mundo natural puede dañar sus propias perspectivas.

7. La economía debe reconocer que la disponibilidad de energía y recursos no renovables no es infinita, y el uso de estas existencias para acceder a la energía que contienen altera los balances de energía agregados del planeta, creando consecuencias como trastornos climáticos.

8. Las retroalimentaciones entre la economía y la ecología no pueden ser ignoradas. Ignorarlos hasta la fecha ha llevado a una economía global que ya opera bien fuera de los umbrales viables de la ecología que la alberga, pero que requiere un mayor crecimiento para funcionar. Pero la economía debe basarse en las limitaciones objetivas de la ecología del planeta.

Instituciones y mercados

9. Todos los mercados son creados y moldeados por leyes, costumbres y cultura, y están influenciados por lo que hacen los gobiernos y lo que no hacen.

10. Los mercados son el resultado de las interacciones entre los diferentes tipos de organizaciones públicas y privadas (así como las del sector voluntario y la sociedad civil). Se debe hacer más estudio sobre cómo se organizan realmente estas organizaciones y cómo funcionan las interrelaciones entre ellas y cómo podrían funcionar.

11. Los mercados también son más complejos y menos predecibles de lo que pueden implicar las simples relaciones de oferta y demanda. La economía necesita una comprensión más profunda de cómo se comportan los mercados, y podría aprender de la ciencia de los sistemas complejos, tal como se usa en física, biología e informática.

12. Las instituciones dan forma a los mercados e influyen en el comportamiento de todos los agentes económicos. Por lo tanto, la economía debe considerar las instituciones como una parte central de su modelo.

13. Como las diferentes economías tienen instituciones diferentes, una política que funciona bien en una economía puede funcionar mal en otra. Por esta razón, entre muchas otras, es poco probable que sea útil proponer un conjunto de políticas económicas de aplicación universal basadas únicamente en la teoría económica abstracta.

Trabajo y capital

14. Se puede demostrar que los salarios, las ganancias y el rendimiento de los activos dependen de una amplia gama de factores, incluido el poder relativo de los trabajadores, las empresas y los propietarios de activos, y no solo de sus contribuciones relativas a la producción. La economía necesita una comprensión más amplia de estos factores a fin de informar mejor las elecciones que afectan la participación de los ingresos recibidos por los diferentes grupos en la sociedad.

La naturaleza de la toma de decisiones

15. El error, el sesgo, el reconocimiento de patrones, el aprendizaje, la interacción social y el contexto son todas influencias importantes en el comportamiento que no se reconocen en la teoría económica. Por lo tanto, la economía convencional necesita una comprensión más amplia del comportamiento humano y puede aprender de la sociología, la psicología, la filosofía y otras escuelas de pensamiento.

16. Las personas no son perfectas, y la toma de decisiones económicas "perfectamente racionales" no es posible. Cualquier decisión económica que tenga algo que ver con el futuro involucra un grado de incertidumbre no cuantificable, y por lo tanto requiere juicio. La teoría y la práctica económicas convencionales deben reconocer el papel de la incertidumbre.

Desigualdad

17. En una economía de mercado, las personas con las mismas habilidades, preferencias y dotes no tienden a terminar con el mismo nivel de riqueza, sujeto solo a alguna variación aleatoria. Los efectos de pequeñas diferencias en la suerte o en las circunstancias pueden generar resultados muy diferentes para personas similares.

18. Los mercados a menudo muestran una tendencia hacia el aumento de la desigualdad. A su vez, a las sociedades desiguales les va peor en una serie de indicadores de bienestar social. La teoría económica convencional podría ser mucho mejor para entender cómo y por qué sucede esto, y cómo se puede evitar.

19. La proposición de que a medida que un país se vuelve más rico, la desigualdad debe inevitablemente aumentar antes de que caiga, se ha demostrado que es falsa. Cualquier combinación de crecimiento del PIB y desigualdad es posible.

Crecimiento, innovación y deuda del PIB

20. El crecimiento es una opción tanto política como económica. Si optamos por buscar el "crecimiento", entonces las preguntas: "crecimiento de qué, por qué, para quién, durante cuánto tiempo y cuánto es suficiente". - todos deben ser respondidos ya sea explícita o implícitamente.

21. La innovación no es externa a la economía; es una parte inherente de la actividad económica. Nuestra comprensión del crecimiento del PIB puede mejorarse si vemos que la innovación se produce dentro de un ecosistema de desequilibrio en constante evolución, conformado por el diseño de los mercados y por las interacciones entre todos los actores dentro de ellos.

22. La innovación tiene un ritmo y una dirección. Una discusión sobre la "dirección" de la innovación requiere una comprensión del "propósito" en la formulación de políticas.

23. La deuda privada también influye profundamente en la tasa de crecimiento de la economía. y, sin embargo, está excluido de la teoría económica. La creación de deuda agrega demanda financiada por créditos y afecta tanto a los bienes como a los mercados de activos. Las finanzas y la economía no pueden separarse.

Dinero, bancos y crisis

24. La mayoría del dinero nuevo que circula en la economía es creado por los bancos comerciales, cada vez que hacen un nuevo préstamo.

25. La forma en que se crea el dinero afecta la distribución de la riqueza dentro de la sociedad. En consecuencia, el método de creación de dinero debe entenderse como una cuestión política, no meramente técnica.

26. Dado que los bancos crean dinero y deuda, son actores importantes en la economía y deberían incluirse dentro de los modelos macroeconómicos. Los modelos económicos que no incluyen a los bancos no podrán predecir las crisis bancarias.

27. La economía necesita una mejor comprensión de cómo la inestabilidad y las crisis pueden crearse internamente dentro de los mercados, en lugar de tratarlas como 'choques' que afectan a los mercados desde el exterior.

28. La financiarización tiene dos dimensiones: la financiación a corto plazo y especulativa, y una economía real financiada. Los dos problemas deben estudiarse juntos.

La enseñanza de la economía

29. Una buena educación económica debe ofrecer una pluralidad de enfoques teóricos a sus estudiantes. Esto debería incluir no solo la historia y la filosofía del pensamiento económico, sino también una amplia gama de perspectivas actuales, como institucional, austriaca, marxista, postkeynesiana, feminista, ecológica y de complejidad.

30. La economía en sí no debería ser un monopolio. Los cursos interdisciplinarios son clave para comprender las realidades económicas de las crisis financieras, la pobreza y el cambio climático. La política, la sociología, la psicología y las ciencias ambientales deben integrarse en el plan de estudios, sin ser tratadas como adiciones inferiores a la teoría económica existente.

31. La economía no debe enseñarse como un estudio neutral de valores de modelos e individuos. Los economistas deben estar bien versados en ética y política, además de poder interactuar significativamente con el público.

32. Un enfoque abrumador en las estadísticas y los modelos cuantitativos puede dejar a los economistas cegados a otras formas de pensar. Los estudiantes deben recibir apoyo para explorar otros enfoques metodológicos, incluida la investigación cualitativa, las entrevistas, el trabajo de campo y la argumentación teórica.

33. Sobre todo, la economía debe hacer más para alentar el pensamiento crítico, y no simplemente recompensar la memorización de teorías y la implementación de modelos. Se debe alentar a los estudiantes a comparar, contrastar y combinar teorías, y aplicarlas críticamente a estudios de casos en profundidad del mundo real.

El discurso neoliberal debe abrirse al juego del poder, debe presentar sus argumentos y someterse a examen. El señalar a alguien como “chairo” es, como ya vimos, el síntoma de un discurso que busca mantener su dominio del poder. Quien usa el término “chairo” para descalificar es alguien queda expuesto como alguien dogmático, que se niega a la discusión de ideas, inoculado por un discurso dominante que le impide y le dicta ser ciego a cualquier otra idea. El problema básico de no poner a discusión este discurso y sus efectos en la economía y en la sociedad global es que seguirá aumentando la desigualdad y la pobreza, y esto implica dolor humano, multiplicado por el número de personas que viven y mueren sin poder ejercer sus derechos más básicos.