El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, aseguró que el banco central está "aislado de las presiones políticas de corto plazo", en momentos en que sus autoridades enfrentan presiones del presidente Donald Trump para que recorten las tasas de interés: "La Fed está aislada de las presiones políticas de corto plazo, lo que a menudo se denomina 'independencia'", dijo en comentarios preparados para entregar en el Consejo de Relaciones Exteriores.

Powell agregó que "el Congreso optó por aislar a la Fed de esta manera porque había visto el daño que a menudo surge cuando la política [moneataria] se inclina a intereses políticos de corto plazo. Los bancos centrales en las principales democracias en el mundo tienen una independencia similar", explicó.

Los comentarios del banquero central se producen en un contexto en el que se enfrenta a la creciente ira y presión del mandatario republicano. La Reserva Federal decidió detener el ciclo de alza de tasas de interés este año y sugirió que las podría recortar en respuesta a preocupaciones que incluyen los conflictos del gobierno de Trump con importantes socios comerciales de Estados Unidos.

Donald Trump dijo el domingo en NBC que tiene el poder para degradar a Powell, pero no ha amenazado con hacerlo. El lunes aseguró a través de Twitter que la Fed "no sabe lo que está haciendo" y que "elevó las tasas demasiado rápido" dada la baja inflación y la desaceleración del crecimiento mundial.

En la última reunión de la Fed, que terminó el miércoles pasado, el panel que fija la política monetaria del banco dijo que podría recortar las tasas de interés en julio y aseguró está preparado para enfrentar los crecientes riesgos locales y externos. Pese a que la Fed mantuvo las tasas de interés sin cambios por ahora, el giro en las percepciones desde su último encuentro fue marcado.

Powell reiteró el martes que el banco central aún considera que las perspectivas de crecimiento de Estados Unidos son sólidas, con un desempleo bajo y con la inflación cerca del objetivo anual de 2%, pero sugirió que él y sus colegas tratan de dilucidar si la incertidumbre sobre el comercio y otras cuestiones respaldan el argumento para recortar las tasas de interés.