Irlanda presionará por un acuerdo global sobre impuestos corporativos que “acomode” su tasa baja actual y permita “una competencia fiscal sana y justa”, dijo el ministro de Finanzas del país, Paschal Donohoe, en una reunión virtual de funcionarios.

Las declaraciones de Donohoe, que preside el eurogrupo de ministros de finanzas de la eurozona, indican que Irlanda espera debatir con Estados Unidos (EU) sobre la intención del presidente Joe Biden de introducir una tasa corporativa mínima global.

Actualmente, Irlanda cobra una tasa impositiva corporativa de 12.5%, una de las más bajas de Europa; la administración Biden quiere que las empresas estén sujetas a una tasa mínima global de 21%;  la Comisión Europea (CE) dijo que estaría a favor de una tasa mínima, sin embargo, no especificó el monto.

De igual forma, Donohoe estimó que alrededor de 20% de su recaudación anual de impuestos corporativos se perdería bajo las propuestas de Biden, sin embargo, enfatizó que el país tiene atractivos para las multinacionales mucho más allá de su tasa impositiva.

“Creo que se puede llegar a un acuerdo y trabajaré de manera constructiva para lograrlo (...) Pero también creo que es un objetivo legítimo que cualquier acuerdo pueda facilitar una competencia fiscal sana y justa, al tiempo que satisfaga las necesidades de todos, no sólo de algunos de los participantes”, comentó el ministro irlandés.

Paz fiscal

En el mismo evento, Pascal Saint-Amans, jefe de administración tributaria de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), enfatizó la necesidad de una “paz fiscal” que ponga fin a la “carrera a la baja” de las tasas fiscales globales. Asimismo, elogió las propuestas de Estados Unidos que, según dijo, habían inyectado “impulso” en las discusiones globales.

Saint-Amans, quien lidera las negociaciones de la OCDE, expresó su confianza en que los 139 países involucrados llegarán a un acuerdo en la próxima reunión de ministros de finanzas del G20, en julio. 

A pesar de las propuestas de Biden, la Unión Europea planea seguir adelante con un impuesto digital para ayudar a financiar la recuperación económica del continente de la pandemia, según Benjamin Angel, director de impuestos directos de la CE.

“Los planes para tal impuesto no tenían nada que ver con esta discusión de la OCDE (...) Es normal que cada país, o grupo de países como lo es la UE, decida su propia combinación de impuestos y no veo ninguna razón por la que la economía digital deba escapar de ser parte, de esta combinación de impuestos ”, señaló Benjamín Angel.

Las propuestas de la administración del presidente Joe Biden, que surgieron a principios de este mes, se comprometieron a “poner fin a la carrera a la baja sobre los impuestos corporativos multinacionales”. Eso dejó a los países con tasas corporativas bajas preparándose para fuertes negociaciones.