La inflación de marzo registró un tercer mes consecutivo en desaceleración, al ubicarse en 5.04% anual, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La presión que ejercieron en el mes los precios de la gasolina de bajo octanaje, la llamada Magna; la electricidad, el jitomate, limón y huevo fueron contrarrestadas por las reducciones que registraron los precios del gas doméstico LP, los nopales, frutas y legumbres como la papa, el chayote, cebolla, plátanos y el frijol.

La inflación mensual fluctuó en 0.32%, en el mismo mes del año pasado, el registro fue de 0.61 por ciento. A pesar de esta corrección en la dinámica del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), queda en el registro histórico del sexenio como la cuarta inflación mensual más alta para un mes similar.

De acuerdo con analistas de Bulltick y Barclays, ya se puede identificar una tendencia a la baja en la inflación, que puede liberar de presión a la Junta de Gobierno del Banco de México, para que no mueva la tasa de interés durante la reunión monetaria que sostendrá este jueves.

No obstante, académicos como el director de Economía en el think tank Veracruzano Saver, Luis Pérez Lezama, sugiere no echar campanas al vuelo, pues para tener un panorama más certero sobre la tendencia de la inflación, se debe tomar en cuenta información como la no subyacente, subyacente y el Índice Nacional de Precios al Productor.

ENERGÉTICOS, PRESIONAN

El indicador no subyacente incluye: precios de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que en el mes registraron una variación anual de 8.19%; también incluye los precios agropecuarios, que traen una fluctuación a 12 meses, de 7.74 por ciento.

Al desagregar la información, se observa que las tarifas autorizadas por el gobierno registraron una tercera desaceleración mensual consecutiva, al conseguir una variación anual de 6.85%, mientras los precios de energéticos muestran volatilidad, con un dato al alza de 8.85% anual, contra una fluctuación de 8.16% de febrero.

La inflación subyacente, uno de los determinantes de la Junta de Gobierno para asumir su decisión sobre el sesgo de la política monetaria, alcanzó un registro anual de 4.02% e hiló tres meses a la baja.

En este subíndice se encuentra el de mercancías, que por meses ha sido guía sobre el impacto de la depreciación cambiaria en los precios generales y en marzo la inflación de mercancías completó seis meses a la baja, para registrar una tasa anual en 4.64 por ciento.

PRECIOS ADMINISTRADOS Y TARIFAS SIGUEN IMPONIENDO

De acuerdo con Delia Paredes, directora ejecutiva de Análisis y Estrategia de Banorte-Ixe, la inflación de marzo se explicó por presiones en los precios de servicios como los turísticos, que se ubicaron entre los 10 de mayores variaciones.

Sin embargo, previamente ha señalado a los administrados y tarifas como los de mayor presión.

Al revisar con detalle, se observa que el precio del gas doméstico LP es el que mantiene el acelerador más apretado en el subgrupo de energéticos, al registrar un alza anual de 13.59 por ciento. La gasolina de bajo octanaje, Magna, tuvo un alza de 11.55 por ciento.

Si mantenemos la observación sobre las tarifas administradas por el gobierno, podemos ver que también ahí se mantiene la presión. Las tarifas autorizadas por el gobierno registraron una variación anual de 7.08%, mientras las cuotas de autopistas mostraron un alza de 6.92% que es la tercera consecutiva y la expedición de documentos del sector público alcanzó un alza de 7.08% anual.