La inflación presentó en julio su tercera desaceleración, con la que regresó a niveles del 2016, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó 0.38% mensual en el séptimo mes del año, mientras que a tasa anual se ubicó en 3.78%, desde 3.95% registrado en el mes previo. Con ello, hiló tres meses de retrocesos y se ubicó en su menor nivel desde diciembre  del 2016, cuando se ubicó en 3.36 por ciento.

“La inflación anual se ubicó por debajo de 4.00% por segundo mes consecutivo, y se colocó en niveles no vistos en más de dos años. Dicho comportamiento se explica por la desaceleración en el índice no subyacente, en particular por el rubro de energía, en función de la contracción de 14.8% anual en el precio de la referencia internacional del petróleo”, explicó Alejandro Saldaña, gerente de Análisis Económico de Ve por Más.

Al interior del reporte se puede observar que el rubro que tuvo una mayor incidencia en el índice general fue el de la inflación subyacente, que elimina de su cálculo los bienes y servicios más volátiles. Registró una tasa anual de 3.82%, ligeramente por debajo del dato de 3.85% de junio.

Dentro de este rubro, las mercancías registraron un incremento en sus precios de 3.85%, mientras que los servicios 3.79 por ciento.

Estrategas de Banorte refirieron que, hacia delante, se debe estar atentos a una posibilidad de una menor presión en algunos componentes de la inflación subyacente, ante la reciente estabilidad y fortaleza del peso.

Por su parte, la inflación no subyacente se ubicó en 3.64% en el séptimo mes del año. Con esto, sumó su tercer mes consecutivo de desaceleraciones.

De sus componentes, los productos agropecuarios presentaron una inflación de 6.33% anual, mientras que los energéticos y tarifas de gobierno una de apenas 1.73 por ciento.

“(Se debe estar atentos) a la dinámica de agropecuarios, que mantienen una buena dinámica, pero con una alta volatilidad histórica; los precios energéticos ante recientes tensiones geopolíticas y ajustes más erráticos en el monto del subsidio, y a si existen efectos indirectos de los recientes aranceles de Estados Unidos a China”, agregó el análisis de Banorte.

Energéticos y agropecuarios, a la baja

A detalle, los genéricos con precios a la baja que tuvieron una mayor incidencia en el índice para que éste retrocediera fueron los energéticos y productos agropecuarios.

El gas doméstico LP, cuyo precio bajó 2.56% mensual, fue el genérico con mayor incidencia. Le siguió el chayote, con un retroceso de 22.62%; la uva, con 29.27%; el jitomate, con 3.14%; y el huevo con 1.16 por ciento.

En el otro extremo, el pollo fue el genérico con precio al alza que tuvo mayor incidencia, con 4.46%, seguido de la cebolla, con 15.85%; la papa y otros tubérculos, con 8.20%; la vivienda, con 0.21%, y la naranja, con 19.00 por ciento.

Productores enfrentan mayores alzas

En tanto, el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP) avanzó en julio 0.21% mensual, mientras que a tasa anual registró 3.38 por ciento. Con ello, los productores enfrentaron mayores alzas respecto al mes pasado, cuando presentaron una variación anual de 2.48 por ciento.

Por sectores de actividad económica, el primario presentó una variación anual de 10.98%; las actividades secundarias de 2.52%, y el sector servicios de 3.83 por ciento.

El Inegi informó que para el cálculo del INPP, a partir del dato de agosto se cambiará la base de dicho índice.

“El Inegi, con el propósito de mantener actualizada la metodología que permita reflejar la variación de los precios de una canasta fija de bienes y servicios representativa de la producción nacional, llevará a cabo un conjunto de actualizaciones para continuar reflejando la dinámica de la economía mexicana, así como de la participación de los distintos sectores de la producción”.

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