Bank of America Securities considera que si disminuye en algún momento la incertidumbre política que prevalece en México, se abrirá el espacio para que el Banco de México y Hacienda otorguen un mayor estímulo a la economía.

“Podrían hacer una mezcla de políticas entre el Ejecutivo, Banco de México y Hacienda de forma que al dejar de alterar al riesgo país se abra el espacio para que Banxico recorte tasas y Hacienda otorgue un estímulo fiscal que aliente al consumo y la inversión”, precisó Carlos Capistrán, jefe para México de la corporación.

En la conferencia de prensa de inicio de año, explicó que bastaría con dar un estimulo de 2 o 3 puntos del PIB en la parte doméstica para fortalecer las expectativas de crecimiento para México. Expectativas que en BofA Securities, se encuentran hoy en 3 por ciento.

El pronóstico estimado para el PIB en el 2021 es bajo respecto de la caída tan grande que tuvimos en el 2020, de 8.5%, consignó el economista. Ambas previsiones incorporan una revisión desde el desplome de 9.5% que previeron todavía en diciembre pasado y del rebote estadístico de 2.5% que tenían para el desempeño de este año.

Para que México cuente con espacio fiscal y monetario para estimular una recuperación económica más ágil, se requiere que baje el riesgo país. Y la forma para lograrlo es reducir la incertidumbre política, enfatizó.

“El gobierno quiere cambiar la Ley del Trabajo modificando el outsourcing, quiere hacer cambios constitucionales para modificar la Ley de Banco de México. Quiere cambiar a los órganos autónomos y son esta serie de cambios y cambios los que no permiten a los inversionistas planear y es lo que ha seguido alimentando la incertidumbre y al riesgo país”, aseveró el economista en jefe de BofA Securities

Motor doméstico apagado

Este componente de incertidumbre ha sido determinante en la caída de la inversión desde antes de la pandemia y podría estar también fomentando el aumento de los intereses que tiene que pagar el gobierno para dar servicio a la deuda, subrayó.

Cuando el Banco de México sugiere disminuir la incertidumbre política, como lo ha hecho en los últimos meses, lo que está pidiendo es restar presión al riesgo país, pues así se abrirá el espacio para que baje la tasa y estimule al crecimiento.

Conforme se reduce el riesgo país, México puede aprovechar su acceso al mercado, tomar deuda y dirigir estos recursos a fortalecer la demanda y consumo doméstico para apuntalar a los sectores más afectados por la pandemia argumentó.

El estratega explicó que el nuevo pronóstico para el PIB incorpora el efecto de la vacunación de Estados Unidos y los estímulos fiscales en aquella economía para alimentar a la demanda externa de México.

El faltante, el motor para estimar una recuperación mayor, es la demanda doméstica. Sin alentarla, la dinámica estará sujeta al desempeño del exterior.

Sobre el nuevo cierre de las actividades no esenciales en la Ciudad de México y el Estado de México, anticipó una contracción adicional en el producto nacional durante el primer trimestre del año. Ambas entidades aportan una cuarta parte del PIB nacional esto es 26.5 por ciento.

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