Uno de los gastos que más se sacrificaron, como efecto de que el país captará menores ingresos petroleros, es la inversión; para el próximo año ésta tendrá un recorte de 21%, respecto de lo que se registró en este año.

Jonathan Heath, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos e Indicador IMEF, comentó que si se considera la información que reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de las cuentas nacionales, se ve que la inversión pública lleva cinco años con una tasa de crecimiento negativa.

En el último dato, que es del segundo trimestre de este año, la inversión pública es el único componente por el lado del gasto del Producto Interno Bruto (PIB) que tiene una contribución negativa al crecimiento económico .

Detalló que uno de los principales problemas del gasto público es que se destinan más recursos al gasto corriente que a la inversión, por lo que no contribuye al crecimiento económico del país.

Al ver los datos del Inegi, vemos que el gasto público no contribuye al crecimiento de la economía; mientras que Coneval nos dice que tampoco se está acabando la pobreza. Entonces, la conclusión es que tenemos un gasto público históricamente alto que no contribuye al crecimiento económico ni a abatir la pobreza, por lo que es un gasto altamente ineficiente .

Discrepancia en cifras

Criticó que las cifras que reporta el Inegi y Hacienda sean muy diferentes en lo que se refiere a la inversión. Dijo que el instituto registra como inversión aquel gasto que haya sido productivo, pero aquellos gastos que pudieran ser clasificados como inversión por Hacienda en ciertos programas sociales, el Inegi los cataloga como transferencias.

Por ejemplo, expuso, del dinero que Hacienda le da a Pemex para su inversión, aunque la petrolera le diga que se gastó ese dinero para la exploración de ocho pozos petroleros, si sólo dos fueron productivos, eso es lo que registra el Inegi como inversión y lo demás como un gasto.

Si gastaste en un pozo petrolero que no fue productivo, no se puede registrar como una inversión, porque sólo fue un gasto, por eso hay una diferencia abismal entre lo que nos reporta Hacienda y el Inegi , detalló Heath.

De esta manera, recalcó que si los reportes de Hacienda indican que del gasto público, 14% se destinó a inversión, el Inegi, al no considerar los gastos de alto impacto, su porcentaje es menor.

En el 2014 la SHCP dijo que la inversión física aumentó 7% real, pero al ver en el Inegi, la inversión pública cayó 6.9% real, es una diferencia abismal .

Gasto corriente, más de 50% del PEF

Para el cierre de este año, el gasto corriente absorberá más de 50% de lo que se aprobó en el Presupuesto de Egresos de la Federación; mientras que el gasto en la inversión física apenas representará menos de 20%, lo cual afectará la productividad del país en los próximos años.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), mencionó que es muy complicado cambiar la estructura del gasto del gobierno federal, dado que la inercia del gasto corriente es muy alta en lo que se refiere a nómina y el gasto en operación, pues termina consumiendo la mayor parte de los recursos.

El poco gasto en inversión es lo que se ha venido observando en los últimos 15 o 20 años, lo que nos indica que a pesar de los esfuerzos que se han hecho para incrementar el gasto en energía e infraestructura, no es suficiente para darle un giro a la composición del gasto .

Comentó que los sectores en donde más se debería invertir son aquellos que estén vinculados con la generación del valor agregado, como es el caso de la construcción, la cual ha presentado una etapa estable, como es el caso del sector de la infraestructura, vivienda y obras de ingeniería especializada.

Agregó que la parte de manufactura se tiene que revitalizar, así como la generación de maquinaria y equipo electrónico; se debe apostar más a estos sectores para potenciar la fabricación de equipo de cómputo; además, se debe poner más atención a la industria química, cementera y siderúrgica, que tendrán un efecto positivo en la economía .

De acuerdo con las estadísticas la SHCP, el gasto aprobado para el Ejercicio Fiscal del 2015 por 4.6 billones de pesos, al cierre de octubre, 48.99% lo absorbió el gasto corriente; mientras que la inversión física representó 14.13 por ciento.

En el primero (gasto corriente) sumaba un total de 2 billones 290,659 millones de pesos, donde 35.52% estuvo consumido por el gasto en servicios personales, que se refiere al gasto que realiza la burocracia.

En años anteriores, como el 2013 y el 2014, el gasto corriente representó del gasto público 60 y 61%, respectivamente; mientras que la inversión física en ambos años fue de 18 por ciento.

Positivo si es productivo

Marco Cancino, director general de Inteligencia Pública, indicó que no todo el gasto corriente es malo, pues cuando se destina a la construcción de hospitales o de carreteras y para el mantenimiento de diversas obras públicas que se hicieron en años anteriores, se le da un buen uso.

El gasto corriente es negativo cuando sirve para pagar los servicios personales de la burocracia y el mantenimiento de programas sociales que no son eficientes . De la Cruz refirió que países como Corea del Sur, China y Singapur son los que en estos momentos son el mejor ejemplo de cómo elevar el gasto público en inversión para generar mayor crecimiento económico. Son países que han elevado su gasto público en inversión y con ello hacen círculos de crecimiento económico muy favorables .

La más sacrificada

En 10 meses, la inversión física cayó 9.5%

En los primeros 10 meses del año, la inversión física presupuestaria del sector público cayó 9.5% en términos reales, respecto del mismo periodo del 2014, al pasar de 710,370 millones de pesos a 660,975 millones ; con ello registró su primer caída en cinco años.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en este año, los sectores que más recursos percibieron por este concepto fueron combustibles y energía, con un total de 306,720 millones de pesos; vivienda y servicios a la comunidad, con 187,435 millones de pesos, y transporte, con 63,408 millones.

En contraste, los que menos recursos percibieron en inversión física fueron asuntos financieros y hacendarios, con un total de 55 millones de pesos; relaciones exteriores, con 82 millones, y legislación, con 222.6 millones.

Para Raymundo Tenorio, economista del Tecnológico de Monterrey, la inversión física siempre es la más sacrificada a la hora de repartir el gasto público. No es una novedad que el gobierno federal y los estatales tengan serios retrasos en el pago a proveedores de la Iniciativa Privada .

Comentó que el gasto en inversión en el 2015 como proporción del Producto Interno Bruto es el más bajo en los últimos 52 años, por ello el crecimiento económico no ha sido significativo.

Cuando se den a conocer los datos de noviembre y diciembre, veremos que el 2015 también fue un año de excesos en el gasto, pero no para la inversión. Veremos incremento en servicios personales por los aguinaldos y bonos .

Si se considera el gasto en inversión que se ha hecho desde que inició la administración del actual gobierno, se observa que la educación ha sido el sector más perjudicado, con una reducción de 3,582.9 millones de pesos. En el 2013, el monto asignado a este rubro fue de 19,756 millones de pesos; en el 2015 fueron 17,870 millones; esto es una reducción de 22.2 por ciento.

Por su parte, el rubro asuntos económicos, comerciales y laborales en generales tuvo una caída de 28.1% menos. (Rodrigo Rosales y Elizabeth Albarrán)

elizabeth.albarran@eleconomista.mx