El G24, al que pertenece México, confía que la introducción del impuesto mínimo global a empresas multinacionales de 15% va a generar ingresos significativos para las economías emergentes y en desarrollo.

La puesta en marcha del nuevo impuesto será un paso importante hacia un sistema internacional de impuestos más justo y estable, dijo el Grupo.

En un comunicado emitido por el presidente del G24, el gobernador del Banco Central de la República Islámica del Irán, Ali Salehabadi, se propuso un rediseño de los sistemas internacionales de arbitraje fiscal que facilitaría la prevención de controversias en la aplicación del impuesto mínimo de empresas a nivel mundial.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha estimado que esta medida puede dar alrededor de 30,000 millones de pesos extra de recaudación anual.

El G24 tuvo una junta al margen de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI), que arrancan el jueves, donde subrayó que la medida “ayudará a hacer frente a la competencia fiscal perniciosa”.

Apenas el viernes, el Marco Inclusivo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos que incluye a 136 países, acordó cobrar esta tasa mínima para las empresas multinacionales que generen riqueza en los países donde ofrecen sus servicios.

La medida debe ser aprobada por los Congresos de cada país, pero la idea es que esté implementada para el 2023.

De acuerdo con el comunicado del G-24, los ministros y banqueros centrales también propusieron fortalecer la cooperación internacional para abordar el problema de los flujos financieros ilícitos.

Apoyo en crisis

En la primera reunión de esta semana que realizó el Grupo, los miembros solicitaron acelerar la producción, distribución y donación de vacunas contra el coronavirus, pues enfatizaron que 70% de la población mundial seguirá sin esta protección a fines del año próximo.

“La pandemia ha intensificado una variedad de crisis que exigen recursos financieros adicionales. Impulsó profundas recesiones, aumentó el desempleo, la inseguridad alimentaria y el estrés fiscal”, se señala en el comunicado.

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