Londres.- Los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete países ricos del mundo acordaron seguir de cerca las persistentes turbulencias en los mercados financieros mundiales generadas por la crisis griega, dijo a Reuters un funcionario del Tesoro británico.

Los ministros sostuvieron una conferencia telefónica para discutir los esfuerzos destinados a ayudar a la vapuleada Grecia.

"La conferencia telefónica cubrió la constante volatilidad en los mercados financieros internacionales. Los ministros acordaron seguir vigilando la situación muy de cerca", precisó el funcionario.

Alistair Darling, ministro de Finanzas de Gran Bretaña, representó al país en la conversación.

"El ministro destacó que conviene a todos mantener la estabilidad financiera", dijo el funcionario.

El G-7 está integrado por Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón.

El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, también participó de la conversación, pero un portavoz del Tesoro no realizó comentarios sobre su contenido.

Un funcionario del Tesoro estadounidense había descrito previamente la llamada como "centrada en una actualización de los líderes europeos a los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G-7" sobre los problemas en Grecia.

Geithner sostuvo además conferencias telefónicas en la mañana del viernes con los jefes de los dos reguladores del mercado estadounidense, la Comisión de Valores y la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC por sus siglas en inglés).

Ambas entidades están indagando la súbita caía del mercado accionario del jueves, que según algunas fuentes podría haber sido causada por un error en una operación de un gran banco.

El ministro de Finanzas de Japón, Naoto Kan, no realizó declaraciones a la prensa tras la conversación del G-7. Pero la agencia de noticias nipona Jiji citó a un funcionario del ministerio, al que no identificó, diciendo que los ministros habían discutido la posibilidad de cooperar para enfrentar los problemas. El reporte no ofreció más detalles.

Un portavoz del Ministerio de Finanzas de Alemania también declinó referirse a la llamada del G-7.