El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, dijo este jueves que Francia cobrará impuestos a los gigantes digitales a nivel nacional a partir del 2019, si la Unión Europea (UE) no consigue un acuerdo sobre una tasa a los ingresos digitales para el conjunto del bloque.

Los ministros de Finanzas europeos no lograron ponerse de acuerdo el martes sobre una tasa impositiva para los ingresos digitales a pesar de un plan francoalemán de última hora para tratar de salvar la propuesta al limitar la aplicación de la medida a empresas como Google o Facebook.

“Me doy hasta marzo para llegar a un acuerdo sobre un impuesto europeo a los gigantes digitales”, dijo Le Marie a la cadena de televisión France 2. “Si no funciona, lo haremos a nivel nacional, a partir del 2019”, agregó.

El revés en Bruselas esta semana fue un duro golpe para el presidente francés, Emmanuel Macron, cuyo gobierno ha invertido un considerable capital político en la creación del impuesto.

También se produce en un momento en que el gobierno francés se ha visto acosado por las protestas en todo el país contra el alto costo de la vida y unas políticas económicas consideradas como favorables a las grandes empresas y ricos, pero que no hacen nada para ayudar a los pobres.

Francia promete cumplir su compromiso fiscal

El ministro francés de Hacienda, Gérald Darmanin, aseguró que su país cumplirá con los compromisos de disciplina fiscal, pese a las concesiones a los chalecos amarillos como la anulación del incremento en el impuesto sobre los carburantes que estaba programado a partir de enero.

“Mantendremos nuestras cuentas públicas”, destacó Darmanin en una entrevista a la emisora France Inter, que añadió que “el presidente de la República (Emmanuel Macron) fue elegido para eso”, en alusión al respeto de las reglas europeas para limitar el déficit y la deuda pública.

El gobierno francés se ha marcado el objetivo de limitar su déficit en el 2019 a 2.8% del Producto Interno Bruto, por debajo del umbral europeo de 3 por ciento.

El ministro explicó que los franceses “pagamos muchos intereses”, en particular a “bancos extranjeros” por la deuda pública y que, si no se respetaran los compromisos en el terreno fiscal, aumentaría el dinero que habría que dedicar a esa partida.

“Mi deber —argumentó— es no deteriorar las cuentas públicas porque eso significa aumentar los impuestos de los franceses en el futuro”.

El titular de Hacienda señaló que la cancelación del alza del impuesto sobre los carburantes supondrá 4,000 millones de euros que no se ingresarán en las arcas públicas el año próximo, pero no dijo claramente cómo se compensará, aunque su departamento ha filtrado que será con recortes al gasto público.

Repitió, como ya lo anunció el miércoles el Elíseo, que no se restablecerá el impuesto sobre la fortuna, que es otra de las reivindicaciones que ha cobrado más fuerza en el movimiento de los chalecos amarillos, e insistió en que seguirán “bajando los impuestos”.

Por otro lado, Darmanin se declaró favorable, como el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, a que las empresas paguen primas de fin de año que estarían totalmente exentas de impuestos y de cargas, y dijo que esa cuestión se discutirá con el primer ministro Édouard Philippe, “en los próximos días”.

La iniciativa, lanzada por el exministro conservador Xavier Bertrand, consistiría en que las empresas pagarán “una prima de poder adquisitivo” excepcional que se sumaría al salario de diciembre y a la paga extra de fin de año, en los casos en que ésta existe.