Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo, indicó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) continúa dispuesto a participar en el programa de rescate a Grecia en su totalidad , en un momento de falta de entendimiento entre acreedores sobre la elevada deuda griega y el tercer plan de ayuda.

Hablé hace poco Christine Lagarde (la directora del FMI) y me aseguró que el Fondo todavía tiene la firme intención de seguir formando parte del programa y dar los pasos para participar en el programa en su totalidad , dijo Dijsselbloem, presidente del euro grupo, a su llegada a una reunión de los ministros de Finanzas de la zona euro en Bruselas.

La institución monetaria con sede en Washington, que desempeñó un importante papel en los dos precedentes planes de ayuda, se muestra reticente a participar en el actual tercer plan de 86,000 millones de euros, si no se produce una reestructuración drástica de la deuda griega.

Tras seis años de rescates financieros concedidos a cambio de duras reformas, Grecia registra el mayor número de desempleados de la zona euro con 23.1% (cifras de septiembre), lejos de la media situada en 9.8%, y su deuda alcanza 176.9% del Producto Interno Bruto (PIB), unos 311,000 millones de euros.

Dijsselbloem, que destacó el esfuerzo realizado por el FMI trabajando junto al resto de acreedores, detalló que esta institución reclama que las reformas, la senda fiscal y la sostenibilidad de la deuda sean creíbles .

Aunque Alemania, el principal acreedor de Grecia, rechaza cualquier reestructuración de la deuda antes del 2018, cuando termina el actual programa de ayuda, su ministro de Finanzas, el influyente Wolfgang Schäuble, mostró su confianza en la participación finalmente del FMI en el tercer plan de rescate.

El FMI hará aquello a lo que se comprometió en mayo , dijo Schäuble.

Tras reunirse con Euclid Tsakalotos, ministro griego de Finanzas, antes de la reunión del Eurogrupo, Schäuble urgió a Atenas a aplicar las reformas a las que se comprometió para poder avanzar en el programa de rescate.

Un alto responsable de la zona euro había indicado la víspera que febrero sería el último mes para un acuerdo político entre los acreedores de Grecia, antes que empiece una serie de cruciales elecciones en Europa, concretamente, en Holanda, Francia y Alemania.