En un entorno como el actual, la educación e inclusión financieras se refuerzan como un binomio fundamental para atenuar, en el corto plazo, los efectos de la pandemia de Covid-19 y, hacia adelante, para promover un desarrollo más sostenido y con mejores oportunidades para todos, consideró Alejandro Díaz de León, gobernador del Banco de México (Banxico).

En el marco de la inauguración de la 13 Semana Nacional de Educación Financiera, que en esta ocasión se desarrolla de manera virtual, el banquero central destacó que es claro que el acceso simultáneo a la educación y servicios financieros, permite que los individuos mejoren sus oportunidades de consumo, protejan de mejor manera su patrimonio, y desplieguen cabalmente sus proyectos productivos.

“Una mayor inclusión y educación financieras no sólo transforman las oportunidades de los individuos, también tienen un probado beneficio colectivo, ya que entre más profundo e inclusivo es un sistema financiero, se tiene un crecimiento más vigoroso y se puede abatir la pobreza de manera más rápida”, puntualizó.

Consolidar nuevas tecnologías para mayor inclusión

Díaz de León resaltó que la pandemia y las medidas de confinamiento y distanciamiento social, han afectado profundamente la vida cotidiana y las actividades económicas de los individuos, pero que en este contexto, la tecnología ha sido una herramienta clave para mitigar los efectos y evitar una paralización mayor.

En el ámbito de los servicios financieros, mencionó que la revolución tecnológica en marcha, ha permitido dar continuidad a la actividad en este sector y ha posibilitado que muchas personas sigan con acceso a servicios esenciales de manera remota, eficiente y segura.

No obstante, afirmó que ante los retos que impone la contingencia sanitaria global, debe fortalecerse el uso de las nuevas tecnologías y consolidarlas como un método para la provisión de una amplia gama de servicios financieros y en la promoción de una mayor inclusión en la materia.

Comentó que en esta difícil circunstancia, los servicios financieros deben acompañar de mejor manera y con mayor flexibilidad, las necesidades de sus usuarios y acercarse a toda la población.

“La inclusión y la ampliación de la gama de instrumentos financieros y servicios que se pueden proveer de manera remota, también requieren el fortalecimiento de la educación en la materia”, dijo.

Multiplicar herramientas para reducir contacto personal

El gobernador del Banxico refirió que en este entorno de pandemia, deben multiplicarse las herramientas disponibles para realizar una amplia gama de transacciones, reduciendo el contacto personal.

Resaltó que un ejemplo significativo de este tipo de herramientas, es la plataforma de cobro digital, CoDi, la cual, a la fecha, suma ya a 5.8 millones de cuentas incorporadas, además de que cerca de 140 grandes comercios y desarrolladores trabajan para que más personas y establecimientos adopten este medio de pago.

“Aparte de su impacto en la eficiencia y abaratamiento de costos, este esquema es un factor de inclusión y contribuye a familiarizar al usuario con servicios digitales en el sistema financiero, con la posibilidad de acceder a otros servicios más complejos y de mayor valor agregado”, puntualizó.

En ABM, la educación es primordial importancia

Por su parte, Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), aseguró que para este gremio, la educación financiera es de mayor importancia, y prueba de ello es que en el 2019 el sector gastó 170 millones de pesos en este rubro, alcanzando a 11.6 millones de personas.

Refirió que en el país hay más de 80 millones de personas que se conectan a Internet y alrededor de 78 millones con teléfonos inteligentes, dispositivos, dijo, muy valiosos para llevar banca digital y servicios financieros a la población.