Moody’s le dio un golpe al ego de las autoridades económicas de Chile la semana pasada, particularmente al ministro de Hacienda, Felipe Larraín, cuando anunció el recorte de la nota soberana del país.

Ayer, la agencia arremetió nuevamente contra el país sudamericano cuando la analista principal de clasificación del gobierno de Chile para Moody’s dijera que el menoscabo de las cuentas fiscales comenzaron con el primer gobierno de Sebastián Piñera.

“El deterioro lo empezamos a observar desde el 2010 y fue gradual, pero constante y persistente”, dijo Ariane Ortiz, en conversación con El Mercurio Inversiones.

“Bueno, ahí están los números”, agregó la experta, quien no obstante dijo también que “quizás se acelera un poco más” en el 2014.

Cabe recordar que en el 2010 la deuda pública llegaba a 8.6% del Producto Interno Bruto del país, cifra que según la Dirección de Presupuestos de Chile se disparó a 23.6 por ciento.

“Se contradicen”

Desde Valparaíso, el titular de las finanzas públicas respondió a los dichos de la agencia y enfatizó que “no sólo se contradice con lo que hemos dicho nosotros, sino que se contradicen a ellos mismos”.

“Moody’s mejora la clasificación del gobierno de Chile durante el gobierno del presidente Piñera y hoy dice que el deterioro empezó ahí. Tendrían que conversar ellos mismos porque lo que está diciendo la analista no sólo se contradice con lo que dice el gobierno y con la opinión de muchos analistas, sino con lo que ellos mismos opinaron en el pasado”, advirtió Felipe Larraín.

Primera embestida

Moody’s rebajó la semana pasada la calificación de emisor y de deuda senior no garantizada del Gobierno de Chile, que cayó a “A1” desde “Aa3”, aunque cambió su perspectiva desde Negativa a Estable.

“La baja de calificación refleja el deterioro gradual, pero amplio, del perfil crediticio de Chile”, dijo la agencia en un comunicado, en el que añadió que “a pesar de claras evidencias de una mejora en la perspectiva económica y fiscal a corto plazo, Moody’s no prevé que el gobierno soberano recupere la fortaleza crediticia que tuvo en años anteriores”.

El ajuste en la clasificación fue criticado por Teatinos 120 debido fundamentalmente al timing, pues se produjo un año después que S&P y Fitch adoptaran la misma decisión, pero con un escenario muy distinto al actual.

Larraín reconoció la sorpresa de la rebaja y de manera casi automática y responsabilizó de esto a la gestión económica de “los últimos cuatro años”, en directa alusión al gobierno de Bachelet.

El recorte del rating de Chile provocó un nuevo enfrentamiento con el exministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, quien le pidió al actual jefe de las finanzas públicas medir sus palabras.

“Yo le sugeriría al ministro Larraín un poco más de prudencia en sus análisis. No en sus expresiones, pero sí en su análisis, porque desgraciadamente la historia no lo acompaña”, dijo el exministro de Hacienda viernes pasado a Radio Cooperativa.

Tasa se ubicó en 7.2% en Chile

Desempleo toca nivel histórico

A 7.2% llegó la tasa de desempleo en Chile en el trimestre móvil abril-junio, lo que representa un aumento de 0.2 puntos porcentuales en 12 meses y su nivel más alto desde el 2011, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El alza anual de la tasa de desocupación fue consecuencia del crecimiento en 2.2% de la fuerza de trabajo, por sobre el reportado por los ocupados de 2.1%, lo que generó una mayor presión en el mercado laboral.

Los sectores transporte (10.3%), enseñanza (6.8%) y actividades profesionales (14.3%) aportaron las mayores incidencias positivas en el aumento de los ocupados. Por el contrario, industria manufacturera (-5.0%) y administración pública (-5.6%) destacaron como las principales reducciones.

En la expansión de los ocupados, según categoría laboral, influyeron en primer lugar los asalariados privados, que aumentaron 1.6%, la mayor variación desde diciembre-febrero del 2016, seguidos por los trabajadores por cuenta propia (3.1 por ciento). Empleadores (-2.2%) fue la principal incidencia negativa.

La población fuera de la fuerza de trabajo o inactiva aumentó 1.0%, explicada por el alza de 1.9% registrada por los inactivos habituales, mientras que los inactivos potencialmente activos decrecieron 4.6 por ciento. Según la jornada laboral, el incremento en 12 meses de los ocupados derivó de un alza de 5.1% de aquellos que habitualmente trabajaron entre 1-30 horas o tiempo parcial, seguido de los tramos de 31-44 y 45 horas.

Dentro de los ocupados a tiempo parcial, aumentaron 5.2% los que trabajaron de manera voluntaria y 4.9% los que se desempeñaron involuntariamente. Estos últimos representaron 10.0% del total de ocupados. La tasa combinada de desocupación y tiempo parcial involuntario se estimó en 16.6%, creciendo 0.3 puntos porcentuales en 12 meses.

Trimestralmente, la tasa de ocupación informal fue de 28.7%, registrando una reducción de 0.1 puntos.