Los bancos privados y otras instituciones financieras tenedoras de bonos griegos están dispuestos a negociar con las autoridades de la Unión Europea y del propio país para aligerar la carga del gobierno helénico.

De acuerdo con el presidente del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), Josef Ackermann, el Consejo de Administración de la entidad está promoviendo acuerdos con sus bancos miembros, que son acreedores de Grecia, para que participen de manera voluntaria, cooperativa y transparente en algunas opciones de apoyo.

En un comunicado, el IIF, que agrupa a unas 430 entidades financieras en el mundo, aclaró que están analizando las posibilidades de extender la madurez de los títulos de deuda griegos, reinvertirlos en bonos de largo plazo con algún tipo de garantía, recompra de bonos, o bien, renovar alguna proporción de la deuda conforme se pague un mínimo, lo que se llama rollover.

Al participar con alguna de estas opciones, los bancos, aseguradoras y fondos de inversión contribuirán a que Grecia salga de está situación financiera única y excepcional por la que atraviesa .

El detalle del funcionamiento de estas opciones está en discusión entre los miembros del IIF y avanzarán en ellas durante los próximos meses.

Lo anterior será con sujeción a revisión económicas y legales de las instituciones individuales, es decir, de acuerdo con las condiciones financieras de cada entidad acreedora.

El compromiso de los acreedores privados -cita el comunicado- responde a la aprobación del Parlamento griego de los ajustes fiscales, así como la reforma económica que, según ellos, facilitará la viabilidad de su propio sistema financiero.

A cambio de compromisos

El apoyo de los inversionistas privados complementará en paralelo el soporte financiero que otorgaría el gobierno a los bancos locales, mientras éstos recuperan el acceso al crédito del mercado , precisa el comunicado del Instituto.

El compromiso voluntario supone una contribución a las perspectivas de recuperación y sostenibilidad a largo plazo de las finanzas griegas.

La Asociación de Bancos Privados Alemanes difundió que sus socios están dispuestos a participar en este apoyo si se aprueban reformas estructurales y un plan de ahorro en Grecia que garantice su recuperación económico -financiera.

Esto daría alguna garantía que incentivará la mayor participación de los acreedores privados, refirieron.

La deuda griega supera los 540,000 millones de euros y unos 140,000 son títulos en poder de bancos, aseguradoras y fondos de inversión privados.

[email protected]