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Malinin cura su herida olímpica con un tercer oro seguido en patinaje artístico
El público sigue considerándole la gran figura de su deporte a pesar de lo ocurrido en Milán.

El estadounidense Ilia Malinin celebra con la bandera de Estados Unidos tras ganar el programa libre masculino del Campeonato Mundial de Patinaje Artístico.
Poco más de un mes después de su gran fiasco en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, la estrella estadounidense Ilia Malinin se proclamó campeón del mundo de patinaje artístico por tercera vez consecutiva, este sábado en Praga.
Malinin sumó 329,40 puntos con un programa en el que realizó hasta cinco saltos cuádruples, imponiéndose a los japoneses Yuma Kagiyama (306,67 pts) y Shun Sato (288,54 pts), plata y bronce respectivamente, durante el Mundial de su deporte en la capital checa.
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El francés Adam Siao Him Fa, que llegaba al sábado como segundo clasificado y estaba muy bien situado para colgarse una medalla un año después de su bronce del pasado Mundial, se cayó en su cuádruple Lutz y cometió luego otros errores que le hicieron quedar finalmente quinto.
Este Mundial de Praga se disputa como cierre de una temporada en la que los Juegos Olímpicos fueron el evento principal. Allí el desenlace de la prueba individual masculina generó un shock general por el desastre de Malinin, al que todo el mundo daba por campeón.
En esos Juegos en Milán, Malinin, que estaba invicto desde hacía dos años, había dominado el programa corto pero en el libre se hundió estrepitosamente acumulando fallos y acabó en un inesperado octavo puesto.
"Lo importante para mí era tener la ocasión de liberarme de toda presión relacionada con los Juegos Olímpicos. Mi idea para esta competición era que se trataba de la última de la temporada. Después de esto podré relajarme e iniciar un nuevo ciclo para los cuatro próximos años", explicó en su conferencia de prensa después del oro, poniendo ya como meta futura los Juegos de los Alpes franceses en 2030.
El Mundial, al que no acudió el campeón olímpico kazajo Mijail Shaidorov, llegaba para él como la ocasión de reivindicarse y no la ha desaprovechado.
Menos riesgos
La estrella estadounidense de 21 años, de orígenes uzbekos, brilló ya el jueves en el programa corto y en el libre se mostró más prudente que en los Juegos Olímpicos, aligerando el contenido técnico de su actuación, cambiando principalmente su habitual cuádruple Axel, que constituye su sello personal, por un triple Axel.
También redujo de siete a cinco el número de saltos cuádruples.
"He disfrutado cada momento y estoy feliz de estar aquí", reaccionó Malinin, después de haber recibido una larga ovación del público, que sigue considerándole la gran figura de su deporte a pesar de lo ocurrido en Milán.
"Estoy muy agradecido a todos y por todo. Me he sentido muy respaldado, muy querido. Mi objetivo era terminar mi programa libre sin fallar y claramente lo he conseguido", celebró.



