Lectura 2:00 min
Empresarios argentinos, padre e hijo, admiten corrupción en FIFA y evitan juicio en EU
Documentos judiciales indican que padre e hijo acordaron y efectuaron pagos por decenas de millones de dólares en sobornos a dirigentes del fútbol.

Hugo (izq.) y Mariano (der.) Jinkis, padre e hijo, propietarios de la empresa de marketing deportivo Full Play
Dos empresarios argentinos del marketing deportivo implicados en el escándalo de corrupción que sacudió a la FIFA admitieron este jueves haber pagado sobornos a dirigentes del fútbol internacional para asegurarse lucrativos contratos de transmisión, en un acuerdo con la fiscalía estadounidense que les permitirá evitar un juicio.
Hugo Jinkis y su hijo Mariano fueron procesados tras la investigación lanzada en 2015 por las autoridades de Estados Unidos, una causa que destapó una extensa red de corrupción en la FIFA y que involucró a la Conmebol y Concacaf.
Te puede interesar
El caso, que incluyó arrestos de altos dirigentes en Zúrich, desencadenó una oleada de acusaciones, condenas y declaraciones de culpabilidad que transformó el panorama del fútbol mundial.
Como parte de un acuerdo de procesamiento diferido, la justicia estadounidense retirará los cargos de fraude que pesaban sobre ambos empresarios.
A cambio, los Jinkis reconocieron haber participado en un esquema para defraudar a la FIFA, la Concacaf y la Conmebol, además de aceptar la confiscación de 50 millones de dólares.
Según documentos judiciales, padre e hijo acordaron y efectuaron pagos por decenas de millones de dólares en sobornos a dirigentes del fútbol con el objetivo de asegurar apoyo para obtener derechos de transmisión y comercialización de diversos torneos internacionales.
Los Jinkis, copropietarios de la firma argentina Full Play, utilizaron esos pagos ilegales para asegurarse contratos vinculados a competiciones como la Copa América y las eliminatorias mundialistas, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.
Te puede interesar
Este caso se enmarca en el denominado "FIFAgate", una historia de corrupción masiva que empezó en 1991 y que el FBI empezó a investigar con ayuda de un dirigente arrepentido, Chuck Blazer (miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y ex secretario general de la Concacaf), que había sido acusado en Estados Unidos de fraude fiscal.
En 2015, la fiscalía estadounidense acusó a miembros de la FIFA, Conmebol y Concacaf, así como a ejecutivos de marketing deportivo, por su presunta participación en esquemas de soborno. Muchos, se declararon culpables. Otros murieron en el proceso.



