Morelia, Michoacán. Fueron seis jugadores universitarios convocados al campamento de preparación del selectivo mexicano de baloncesto que participará en la edición 23 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Sergio Molina Soler, asistente del coach Iván Déniz, comentó que se trabajó con jugadores de la liga universitaria para evaluarlos y “ver cómo responden en entrenamientos de esta calidad, dentro de algunos años habrá un cambio generacional y se busca dar seguimiento en la liga universitaria”. Labor de la que también estará a cargo Roland Guillén.

Molina Soler tiene experiencia en la Liga ABE,—la liga universitaria de México. Desde agosto del 2011 tiene a su cargo a los Borregos del Tecnológico de Monterrey Hidalgo, equipo con el que ha obtenido dos campeonatos (2014 y 2017).

Con la institución, trabajó un año con los equipos de formación y ante los resultados mostrados le ofrecieron tomar el mando del primer equipo.

También tiene experiencia con el representativo femenil de baloncesto, entre los logros están el tercer lugar en el Centrobasket de Puerto Rico, el oro en el Campeonato Centroamericano de Baloncesto Femenil del 2015 y la presea de plata en los Juegos Panamericanos 2011.

En la rama varonil, estuvo a cargo del equipo que representó a México en la Universiada Mundial en Gwangju y de la Selección Nacional U18 en el premundial.

¿Cuál es el beneficio de trabajar con jugadores jóvenes?

Es una chulada, como decimos en España. Los jugadores quieren aprender, mejorar, ellos tienen el sueño de jugar este deporte, llegar a lo más alto y uno tiene el compromiso de ofrecerles las herramientas. Ver cómo puedes ayudar en el ciclo que te toca para que se cumplan sus sueños es algo totalmente enriquecedor. Los jóvenes tienen mucha hambre, ganas de hacer las cosas bien y estas generaciones vienen con mucha disciplina y eso se transmite.

¿Cuáles son los puntos positivos del trabajo que se ha hecho en el baloncesto en México?

Se está trabajando bastante bien, aunque nunca es suficiente y buscamos esa profesionalización o perfección y la prueba de que las cosas poco a poco se están haciendo bien es esto. Durante la semana, hemos entrenado chicos universitarios y, como dice Iván, los entrenamientos se están realizando en la calidad adecuada y eso habla de que las universidades estamos trabajando de una manera correcta.

¿Qué aspectos consideras que se deben fortalecer en el deporte?

Tenemos que seguir actualizando y preparándonos, seguir con esas ganas de hacer las cosas bien, de ser serios en el trabajo, darles esa profesionalización en todos los aspectos y creo que en donde más tenemos que voltear es en la parte administrativa y de infraestructura y, si desde ahí partimos, bien se verán los resultados aún más rápido.

Varios entrenadores españoles de baloncesto, por diferentes circunstancias, han llegado a México, ¿cuál es la oportunidad que miran?

Son las ganas de querer formar y que el deporte crezca, creo que eso es muy atractivo para los entrenadores de todas partes del mundo, la liga cada vez es más llamativa, seria, competitiva; la liga universitaria está haciendo las cosas muy bien, habrá que dar un paso en el sector femenino.

El Gobierno de Michoacán busca fomentar la práctica del baloncesto con el fin de reconstruir el tejido social. La meta es que en tres años sean 100,000 personas las que practiquen el deporte en la entidad.

Silvano Aureoles, gobernador de la entidad, explicó que el objetivo no es detectar talento sino cambiar la dinámica social de ciertas zonas.

La primera Academia de Baloncesto Aguacateros trabaja desde mayo en la población de Cenobio Moreno, en el municipio de Apatzingán, en la región de Tierra Caliente —sitio en el que le interesa al gobierno disminuir los índices de violencia. En el proyecto participan 872 niños, de los cuales 57% cursa el nivel primaria.

El modelo se replicará en 10 regiones de Michoacán y posteriormente, para dar continuidad a las chicos que practiquen el deporte, se creará una liga estatal.

“El proyecto de Aguacateros, que comprende el equipo, las academias y los torneos, implica muchas más áreas, es el vehículo que se está utilizando en Michoacán en coordinación con el gobierno y la sociedad civil para poder llegar a los niños y jóvenes para que tengan otras oportunidades, porque están en un entorno en donde se les habían acabado los sueños y hoy ven el deporte como una meta”, comentó Gilberto Morelos Favela, presidente del Patronato de Aguacateros de Michoacán.

Desde la temporada pasada, la entidad es sede de un equipo de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional, con los Aguacateros, de los cuales son entre 30 y 40% de la inversión pública.