Los atletas mexicanos en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio, destacarán por un elegante traje que muestra identidad cultural y será el 22 de abril cuando se conocerá, cuál gustó más entre los votantes: el diseño denominado Tehuana Oaxaqueño, el Piedra del Sol que realiza un tributo a Tenochtitlán o el diseño Charro que representa la cultura de la música y la charrería.

Los trajes de gala que confeccionará la marca mexicana High Life contempla vestir a 120 atletas que no incluyen a los clasificados a los Juegos Paralímpicos.

El anuncio de la colaboración con la marca de ropa es uno de los patrocinios que el Comité Olímpico Mexicano (COM) ya tenía en negociaciones desde hace un año, y que se mantuvo en pie por el compromiso hecho con Jeannette Haber, Directora de Marketing y E-Commerce, quien fue deportista de karate.

“En caso de tener un mayor número de clasificados, se revisará el tema, pero actualmente las restricciones que nos imponen para la ceremonia de inauguración nos permitirá únicamente participar con los atletas que están alojados en la villa principal. Para los Juegos Paralímpicos se tendrá un programa diferente, entiendo que hay una relación de apoyo a ese sector”, explica a El Economista el Jefe de Misión, Mario García de la Torre, que ha tomado ésta responsabilidad en los procesos olímpicos de la delegación mexicana desde el 2014 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, a excepción de la vez que lo hizo María José Alcalá en los JCC de Barranquilla 2018.

En Tokio se contemplan tres villas satélites: la de ciclismo, vela y ecuestre, y adicional a esto, se revisará el alojamiento de fútbol. Los atletas de las villas satélite no estarán en el día de la inauguración, que presenciará alrededor de 100 atletas. El Comité organizador de Tokio continúa informando sobre el número de atletas presentes en la villa que podrán desfilar, pero es claro que no serán más de seis funcionarios.

El Presidente del COM, Carlos Padilla señaló durante la conferencia de presentación de los trajes, que se busca cerrar acuerdo con una aerolínea y un Banco financiero. 

“No hay fecha límite como tal, se exploran las posibilidades de patrocinio. Hay comunicación transversal con la comisión nacional de cultura física y deporte, y la intención del COM es hacer la operación lo más rentable”.

Relacionado con la transportación de la delegación, el COM y Conade tienen que organizar la logística ante el reto de llegar cinco días previos a la competencia y abandonar Tokio un día después que concluye la participación. 

“Se han estado preparando los números estimados de integrantes que pudieran participar con la delegación. Se ha hecho un programa de salidas y regresos. Lo que producimos son las estimaciones y la gestión con patrocinadores potenciales y se le colocan opciones a Conade, que podría determinar que el apoyo sea de otra forma. Esperemos que la próxima semana podamos tener una determinación. No hay muchas líneas comerciales que vuelan directo a Japón y deseamos que sea sin escalas. Japan Airlines y Aeroméxico lo hacen directo”.

El Jefe de Misión señala que se estima conocer sobre la aerolínea pronto, porque en la segunda semana de abril el COM iniciará reuniones con las Federaciones nacionales. Sobre la llegada a Tokio, el primer personal debe salir de 10 a 12 días previos a la inauguración.

“Quiero puntualizar que el hecho de que son 150 deportistas contemplados, no pueden ir sin su entrenador y en el caso de cada deporte tiene un grupo de apoyo que en ocasiones son más grandes. En el caso del futbol le destinamos un grupo pequeño de 7 personas. Hacemos el cálculo de acuerdo a una regla que no va más del 40% del total del número de deportistas. No habrá posibilidad de llevar personal de apoyo que no esté acreditado”. 

marisol.rojas@eleconomista.mx