Desde el 2014 a Steve Ballmer se le ve en videos gritando a todo pulmón a los Clippers de Los Ángeles desde las gradas del Staples Center. Actualmente se trata del máximo multimillonario en el deporte de Estados Unidos y por sexto año consecutivo encabezó el ranking de Forbes con un patrimonio neto de 69,000 millones de dólares, esto significa 17,600 millones más en su fortuna que el año pasado.

Ballmer, exdirector ejecutivo de Microsoft, todavía posee una gran parte del gigante tecnológico, cuyas acciones han subido un 45% en el último año, pero para unirse a las filas de propietarios deportivos en 2014, los Clippers le abrieron la puerta cuando pagó 2,000 millones por la franquicia.

Esta temporada en la burbuja de Disney World de la NBA, los Clippers sumaron 49 años en su historia sin superar la barrera de las semifinales de la Conferencia Oeste. Al equipo de Ballmer lo colocaban los pronósticos como uno de los favoritos para el título. ¿Qué ocurrió? Los Nuggets de Denver los derrotaron en la serie y así termina este año una franquicia valorada por Forbes en 2,600 millones en febrero pasado, y representan solo el 4% de la fortuna de Ballmer.

Desde el 2016, el empresario con experiencia en el mundo digital prometió llevar más tecnología al equipo: “La gente lo ve en casa pero, ¿y si mostramos las posibilidades de que entre o no la canasta en tiempo real? ¿Y si lo quiero ver cómo un jugador? ¿Cómo el árbitro? Ya hay software para ello, y cámaras de alta definición”.

Desde su salida de Microsoft, Ballmer fue honesto al asumir que su desempeño fue lento y con ideas pasadas para ejecutar los negocios.

“Las empresas tienen éxito con una idea y talento a su alrededor, siempre que tengan capacidad de ejecutar la idea. Si tienen una segunda idea, necesitas más talento y tener la capacidad”.

“Creo que fui lento en la capacidad para darme cuenta, en el hardware fui lento. Tardé en verlo. Perdimos. Quisimos usar viejas técnicas y no nos llevaba a ningún lado. Teníamos una mala llegada al mercado y un mal modelo de negocio”, reconoció.

¿Le será redituable seguir con los Clippers? Al menos, por el dinero esta temporada no lo dudó al invertir para armar un equipo de 285 millones de dólares y cinco selecciones principales del draft. Se ha culpado a la falta de química entre los jugadores clave como una de las razones de la prematura salida de los Clippers de los playoffs. Con las superestrellas Kawhi Leonard y Paul George no se esperaba una eliminación.

Ballmer es un gran magnate del deporte que ha reconocido que no busca entrar a la política y tampoco es un experto en baloncesto, a pesar de “amar este deporte” y haber intentado comprar otros equipos en otras ocasiones.

“Los buenos hombres de negocios hacen productos que le gustan a la gente. tenemos que asegurarnos de que le damos a nuestros clientes lo que quieren: un equipo de primera que juegue de primera”, dijo en su presentación como dueño de los Clippers en el 2014.

Ballmer hace una inversión financiera-emocional y es también el dueño más exuberante. En alguna ocasión en una victoria de los Clippers ante los Lakers, se hizo un agujero en la camisa, solo de la euforia.

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