En el radar de las jugadoras de la Liga MX Femenil se busca mejorar cosas como: las condiciones laborales, los ingresos que les otorgan los equipos para que puedan enfocarse sólo a la práctica del futbol, que los centros de entrenamiento sean de calidad y que se faciliten los desplazamientos para evitar lesiones, con apoyo de un equipo multidisciplinario.

Esos han sido los temas y preocupaciones; sin embargo, durante la primera reunión con la Asociación Mexicana de Futbolistas Profesionales (AMFPro), en febrero del 2018 —a la que asistieron dos representantes de cada club—, no se puso a discusión el reglamento de transferencia y el margen que tienen las jugadoras para contratarse o cambiar de equipo al finalizar el torneo.

“Se preguntó sobre la reglamentación de un draft, pero no supieron dar una respuesta”, responde Paola López Irigoyen, asistente a la reunión y ex jugadora de Pumas.

En el torneo anterior (Apertura 2018) se realizó una nueva asamblea, pero no se definió el margen de maniobra que tienen las jugadoras que se quedan sin equipo o terminan contrato, para poder seguir jugando en la Liga MX Femenil.

El Economista documentó al inicio del Torneo Clausura 2019 que de las 61 jugadores que fueron dadas de baja por los equipos de la Liga MX Femenil, 37 no pudieron continuar jugando. El promedio de futbolistas que dejaron de jugar es una cifra similar en los dos torneos anteriores (38 jugadoras) y la incertidumbre para las chicas se incrementa con los llamados a visorías que mantiene la mayoría de los equipos.

“Las condiciones en el futbol femenil son prácticamente las mismas que cuando empezó el torneo. Sigue haciendo falta que se les avise con tiempo que las jugadoras son dadas de baja”, indica Ángel Palma, director de Total Match.

Este medio solicitó a la Asociación Mexicana de Futbolistas Profesionales un posicionamiento sobre las condiciones y reglas de las transferencias del futbol femenil, pero no obtuvo respuesta.

Sin embargo, el poder de convocatoria para el tratamiento de los temas sigue diferencíandose entre la varonil y la femenil. Como ejemplo, en la última jornada del Torneo Clausura 2018, la AMFpro amagó con que los futbolistas varones no se presentarían a jugar como medida para eliminar el “pacto de caballeros”.

Aquella vez, la Federación Mexicana de Futbol entabló pláticas con la asociación y ambas instituciones acordaron la creación de un nuevo reglamento de transferencias para la Liga MX y Liga MX Femenil que entraría en vigor durante el próximo régimen de transferencias, en el mes de junio próximo.

“No se tocó el tema de transferencias, se tocó el tema de mejores condiciones laborales. Son jugadoras muy jóvenes y falta liderazgo entre las futbolistas para que se organicen y pidan lo que les corresponde, con argumentos jurídicos, sobre todo”, añade Ángel Palma, representante de jugadoras de la Liga MX Femenil.

Las únicas reformas que ha hecho la Liga MX Femenil es el cambio en el tabulador de salarios para las jugadoras y la eliminación del tope salarial en la competencia, que entró en vigor desde el torneo pasado. Los clubes dejaron de dar sueldos de 2,500 pesos mensuales y se liberó para que algunas jugadoras percibieran más de los 14,000 pesos mensuales que en un principio recomendó la competencia.

Sin embargo, algunos equipos no estuvieron de acuerdo con los cambios, debido a que clubes, como Tigres, Monterrey, Pachuca y América, podían ofrecer mejores condiciones a las jugadoras y convencerlas de ir a sus equipos femeniles, acaparando a las mejores jugadoras y abriendo la brecha salarial deportiva, que cada torneo se acentúa más.

“La brecha que se ha creado en lo institucional y estructural para las jugadoras se va a crear en lo deportivo. Vamos a ver las diferencias amplias de cómo una institución apoya y cuál es su filosofía en cuanto al futbol femenil”, señala Ángel Palma.

Tigres y América son los únicos equipos que siempre han calificado a la Liguilla desde el nacimiento del torneo femenil; Monterrey y Pachuca han calificado a tres de los cuatro torneos. En total, 10 de los 18 equipos de la Liga MX Femenil han calificado al menos una ocasión a la fase final. Para este torneo, León y Puebla accedieron por primera vez a la Liguilla.

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