Roberto Osuna marca con el pie derecho una línea recta, comienza con los lanzamientos de calentamiento y va realizando los ajustes necesarios. Previamente observó los primeros innings del partido, leyó la información de los bateadores y algunos de los coaches le dan un par de datos extras y comienza a analizar la situación a la que se puede enfrentar.

Ayer, el lanzador mexicano se apuntó su quinto salvamento en lo que va de la temporada, en la victoria de los Toronto Blue Jays por 2-1 sobre los Baltimore Orioles, llegó a 100 salvamentos y a los 23 años y 62 días de edad, es el lanzador más joven en la historia de las Grandes Ligas en llegar al centenario de rescates.

“Si conoces a Osuna pensarías que lleva 20 años jugando en ligas mayores, sabe más que cualquier  jugador que lleva 15 años ahí. Tú le dices: ¿cómo le sacas out a tal jugador? Y te responde: se está parando de determinada forma, le voy a tirar recta adentro, luego le tiro un cambio, y te dice cómo lo va a sacar, sólo con ver cómo está parado el jugador. Y le cuestionas qué tiró a un jugador hace dos años y de todo se acuerda, tiene una mente privilegiada”, comenta Edgar González, exbeisbolista y mánager de la Selección Mexicana de Beisbol y de ligas menores con los Yankees.

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Antes de salir al terreno de juego, el pitcher toma una botella de agua, le da un trago y la tira antes de salir, tres saltos con la pierna derecha y camina a la loma. Una vez que ha pisado el campo su mente se bloquea, no importa cuánto ruido puedan hacer los fanáticos, el pitcher deja de escuchar prácticamente todo.

“En el juego siempre está atento en los bateadores, en el pitcheo siempre hay que tratar de buscarle el lado débil a los bateadores, él muy inteligente, también es sincero y habla de sus errores, siempre me está diciendo las cosa buenas y malas”, comenta Roberto Osuna Escalante, expelotero y papá del pitcher de los Blue Jays, además, destaca el control que tiene su hijo.

El ahora cerrador de los Toronto Blue Jays ha declarado que es supersticioso y que cuando las cosas les salen bien, trata de repetir casi lo mismo cuando vuelve a subir a la loma.

La franquicia de Toronto cuenta con un beisbolista que en promedio permite menos de un hit o base por bola por inning y cuyo porcentaje de strikeouts  por temporada es de 65% o más. Lo firma la organización en el 2011, por 1.5 millones de dólares.

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Es la parte baja de la octava entrada, con un out.  ¿Osuna, estás listo? Y el responde que sí. El escenario es el Yankee Stadium. Entra al terreno de juego, con jugador en cada una de las bases y enfrente tiene a Alex Rodríguez y lo poncha. Con 20 años se convirtió en el jugador más joven en debutar en la novena canadiense. Es 8 de abril del 2015.

“Quería que fuera abridor, pero no estaba listo para nueve entradas y por la operación —Osuna a los 18 años se sometió a la cirugía Tommy John— estaba listo para una o dos entradas y esa oportunidad se la dieron en el Spring Training. Tiró dos estradas y no le hicieron carrera, aprovechó la oportunidad que le dieron, porque no iba a estar en el roster”, indica Osuna Escalante.

El originario de Juan José Ríos, Sinaloa, ha declarado que les gustaría hacer historia en la MLB. Por el momento, con 23 años es el jugador más joven en las Grandes Ligas en acumular 100 salvamentos —el récord le pertenecía al venezolano Francisco Rodríguez, con 24 años y 246 días,  que lo logró el 10 se septiembre del 2006—.

Su papá indica que el pelotero mexicano tiene como meta superar la marca de los 39 juegos salvados que registró la temporada pasada, su mejor marca en la MLB, y que lo ubicó entre los cinco pitchers en dicho departamento —fue la segunda marca alta para un pitcher en la historia de  Toronto, el primero sitio lo ocupa  Duane Ward, con 45, en 1993—.

Pero Robertito, como lo llama su papá, sigue siendo el mismo niño inquieto, “alegre, que le gusta la música, con una mentalidad positiva, siempre trata de superarse día a día. Todo lo que se ha propuesto lo ha logrado. Cuando era niño decía de era Pujols, ahora, Albert Pujols es su amigo”.

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El pitcher con 12 años fue a Japón e Italia como parte de una gira con el equipo en donde jugaba. Guadalupe, mamá de Roberto, comentó para la cadena de televisión Sportsnet que antes de que se fuera a Japón habló con su hijo, quien le prometió que no lloraría, era la primera ocasión que estaría fuera de casa. “Yo tengo que ser profesional, tengo que salir adelante y no tengo que llorar”, expresó Osuna a su mamá, que pasó un mes fuera de casa.

El beisbolista a esa edad ayudaba a su papá en el trabajo en el campo para llevar más dinero a casa y ayudar con la manutención de la familia, con una jornada de aproximadamente 12 horas todos los días.

A los 16 años debutó con los Diablos Rojos en un encuentro contra Saraperos y como cerrador lanzó un inning y ponchó a dos rivales, en el Estadio Francisco I. Madero, sitio en el que Osuna pasó muchas tardes de su niñez. Era 11 de abril del 2011, justo un día como hoy de hace siete años.

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