Los Olmecas de Tabasco, de 1994 al 2016 acumulan ocho participaciones en los playoffs, aunque su límite en siete ocasiones fue la primera etapa. La franquicia fue campeona en 1993, bajo el mando del mánager Juan Navarrete.

Del 2013 al 2016, la organización no clasificó a la postemporada. El equipo no logró ganar más de 50% de los encuentros en cada una de las campañas antes mencionadas. En ese mismo periodo recibió 97.9 millones de pesos en subsidios, de acuerdo con datos del portal de transparencia de Espectáculos Deportivos de Tabasco, nombre de la empresa paraestatal que opera a la franquicia.

El dinero que se ha destinado el gobierno estatal a la organización ha disminuido. En el 2016 recibió 19 millones de pesos, cabe señalar que el monto del subsidio del 2011 al 2015 fue de 28 millones de pesos, en promedio. Al inicio del año el gobernador Arturo Núñez Jiménez anunció un plan de austeridad.

La nómina de la organización para la temporada del 2016 fue de 2.7 millones de pesos; el jugador con el salario más bajo fue de 14,000 pesos (outfielder) y mientras que el que más ganó percibió 167,000 pesos. En la versión pública de los contratos se omiten datos personales, se especifica nacionalidad, la divisa en la que está firmada el contrato y en algunos casos se especifica la posición que ocupa el jugador.

En la presente campaña, la situación no ha cambiado, ya que ocupan el penúltimo sitio en la zona Sur, perdiendo 64% de sus encuentros.

El Estadio Centenario 27 de febrero se coloca entre los inmuebles del circuito que menos aficionados reúnen, con una asistencia de 1,547 personas por encuentro. La asistencia promedio que se registraba en el 2015 a la presente fase regular ha disminuido a la mitad, ya que pasaron de tener vacíos de 65 a 81% de los asientos.

Al sumar la asistencia promedio por duelo de cinco temporadas en el Estadio, es igual a 12,106, una cantidad similar de aficionados en promedio reúnen los Sultanes de Monterrey en su estadio en la presente fase regular. El inmueble de Tabasco tiene capacidad para 8,700 y el de Monterrey para 27,000 y lo que paga por un boleto un aficionado no es la misma. En promedio, se destinan 70 pesos para ver un juego como local de los Olmecas.

Los ingresos de la franquicia del 2013 al 2016 ascendieron a 74.9 millones de dólares, lo cual incluye venta de boletos, comida, bebidas, abonos, publicidad, juegos de exhibición, asesoría deportiva, cuotas de ambulantaje y patrocinios. En la temporada 2016 ingresaron poco más de 14 millones de pesos, los dos rubros por los que más obtienen recursos son por la venta de boletos (33.3%) y cerveza (28.1 por ciento).

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