El beisbol siempre ha estado más arraigado que el baloncesto en la cultura de Estados Unidos, lo cual se ha reflejado históricamente en los números de las principales ligas de ambos deportes, la MLB y la NBA.

Si bien el liderazgo de la NFL sigue siendo sólido, la MLB ve cómo año a año su segundo lugar se pone en duda. En el 2018 el valor medio de las franquicias de la NBA fue de 1.868 millones de dólares, superior a los 1.776 millones de la MLB.

La revista Forbes lleva 22 años realizando informes sobre las finanzas de las principales ligas estadounidenses. En ese periodo, los equipos del certamen que dirige el Comisionado de la NBA, Adam Silver, se han revalorizado 13%, por 11% conseguido por los conjuntos de beisbol.

En sólo cinco años, las franquicias de la NBA han triplicado su valor gracias al acuerdo que se cerró con las cadenas de televisión ESPN y TNT por 24,000 millones de dólares del 2016 hasta el 2025 y al éxito de su expansión mundial.

“El crecimiento de la NBA es incuestionable e imparable. La divergencia de valor en las valoraciones hechas por Forbes vienen sobre todo por la popularidad que el baloncesto, y en concreto la NBA, tiene en todo el mundo. Esto es relevante en el valor de los derechos televisivos locales, posicionando el producto NBA por delante, en cuanto a valor se refiere, en el tanteo de derechos televisivos de grandes ciudades como Nueva York, Chicago, Los Ángeles o en ciudades de relevancia deportiva y económica como San Francisco y Boston”, explica Rayde Luis Baez, director de Marketing Deportivo de AMT Comunicación y exdirector de Marketing Digital de la Euroliga.

“Además, la construcción de nuevos pabellones y la comercialización internacional (derechos de televisión, merchandising y eventos) hacen de la NBA un valor al alza”, añade.

¿Se puede afirmar por tanto que el baloncesto es el segundo deporte en Estados Unidos tras el futbol americano?

En absoluto

Si el volumen de negocio de estas dos ligas dependiera del dinero que generan en su país de origen, la MLB seguiría al frente. De hecho, su facturación en el 2018 alcanzó los 9.895 millones de dólares, frente a los 8.007 millones de la NBA. Bien es cierto que el modelo de ambos eventos propició estos resultados.

“La MLB tiene mayor capacidad de facturación, básicamente, por el tamaño del producto: es una Liga de 162 partidos de serie regular, al año, por equipo. Durante la temporada de beisbol, no hay producto de programación más extendido en la televisión, y con tantos partidos (más de 2,400 por temporada) y una asistencia media que supera las 28,000 personas, la MLB moviliza casi 70 millones de asistentes por temporada”, detalla Baez.