La celebración de un Mundial cada dos años sigue siendo una discusión intensa, luego de que la FIFA diera un nuevo visto bueno y uno de sus principales patrocinadores respondiera con negativa; en general, el cabildeo continúa entre directivos, patrocinadores y algunos jugadores que han criticado al sistema.

“La reputación de un evento depende de su calidad, no de la frecuencia con la que se realiza. Cada año tenemos un Super Bowl, Wimbledon o Champions League y todos están emocionados esperándolos, ¿por qué un Mundial cada dos años no? Muchos críticos dicen que sería perjudicial, pero los estudios de FIFA aseguran que no disminuiría la magia porque su frecuencia no afectaría su calidad y reputación”, mencionó el miércoles el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Sin embargo, la iniciativa no ha sido bien tomado por uno de los bastiones comerciales de la FIFA, la marca alemana Adidas, que ha sido el proveedor oficial de balones para las Copas Mundiales desde México 1970.

“Hay una Eurocopa aquí, hay una Copa América en Latinoamérica. También hay que dejar espacio para otras cosas. Si impulsa fuertemente un solo producto, no es bueno para ninguno”, señaló Kasper Rorsted, director ejecutivo de la marca deportiva alemana. Añadió que otros deportes como el biatlón, el esquí, el tenis y el balonmano también deberían tener tiempo de televisión.

Adidas y Rorsted mostraron esta misma preocupación con el intento fallido de Superliga Europea, que nació y murió en cuestión de días durante el verano. El potencial de la marca para la FIFA es alto no solo por ser uno de sus main sponsors, como Visa y Coca-Cola, una asociación extendida hasta 2030, sino porque en un año mundialista llega a generar más de 1,200 millones de dólares.

Un ejemplo es el área de Norteamérica. La Copa del Mundo llegará a esta región en 2026 después de que Qatar la reciba el próximo año. Las ventas de Adidas en el conglomerado entre Estados Unidos, Canadá y México crecieron un 87% año tras año en el segundo trimestre de este año a 1,440 millones de dólares.

La propuesta del Mundial cada dos años nació en octubre de 2020 por voz de Arsene Wenger, actual director de desarrollo de futbol de la FIFA y una de las voces más respetadas de la industria por los más de 20 años que dirigió al Arsenal de Inglaterra. Sin embargo, desde entonces, diversas opiniones de los principales actores se han manifestado tanto a favor como en contra.

Dentro de las voces a favor, además de Wenger e Infantino, se encuentran más individualidades que organizaciones. El ex futbolista Ronaldo, campeón del mundo con Brasil en 1994 y 2002, ha señalado que “hay muchos beneficios para este nuevo calendario. Tener la competición más importante del mundo cada dos años sería espectacular”.

Otros ex colegas que lo han seguido en este discurso son el argentino Javier Mascherano, el hondureño David Suazo y el mexicano Jared Borgetti, así como el actual entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, quien incluso ha resaltado que “si este modelo cada dos años no lo hace la Copa del Mundo lo hará otra competición. Lo que ha propuesto Arsene Wenger es un torneo de la más alta calidad”.

Pero las críticas no se han hecho esperar. Así como la marca Adidas, la organización de la UEFA es una de las voces más pesadas en contra del proyecto, ya que es la confederación que más representantes tiene en cada Mundial (para Qatar 2022 son 13 de 32).

“El Mundial tiene su valor precisamente por ser cada cuatro años. Un Mundial cada dos lo devaluaría. Los clubes y las selecciones deben ocupar su espacio deportivo y financiero”, mencionó Aleksandr Ceferin, actual presidente de la UEFA.

Se la han unido la Conmebol (que junto a la UEFA son las únicas dos confederaciones con campeones del mundo), así como la Asociación de Clubes Europeos y la Asociación de Futbolistas Profesionales (FIFPRO), todos aludiendo a que un Mundial cada dos años apretará los calendarios y exigiría en demasía a los futbolistas.

“Imagina que hubiera un Mundial y una Eurocopa cada dos años. Eso quiere decir que los jugadores tendrían que jugar un gran torneo todos los años. Solo tendrían tres semanas de descanso cada año. Todas las nuevas ideas que han aparecido en los últimos años han intentado añadir más partidos. Eso no es bueno a largo plazo”, manifestó también en desacuerdo Jurgen Klopp, entrenador alemán del Liverpool FC.

Aún no hay una decisión tomada y se espera que este debate se extienda hasta después del Mundial de Qatar, que será el primero en celebrarse en invierno durante 2022. No obstante, no solo los actores principales, futbolistas y directivos, se han manifestado. También lo ha hecho ya una marca de jerarquía, lo que supondría un riesgo de la decisión en cuestión comercial.

Israel y Emiratos Árabes, candidatos al Mundial 2030

Tras una reunión sostenida dentro de un coloquio en Jerusalén, el primer ministro israelí, Naftali Bennett, dijo en un breve comunicado que el presidente del órgano rector del futbol mundial, Gianni Infantino, “lanzó la idea de que Israel pueda organizar el Mundial 2030 con otros países de la región liderados por Emiratos Árabes Unidos”.

“Creo que la coorganización es el futuro y por tanto por qué no soñar y pensar en ello, ya sea en la categoría absoluta, juvenil, para hombres o mujeres, porque la Copa del Mundo de la FIFA tiene esta magia única de agrupar y unir a la gente”, respondió Infantino al ser preguntado si Israel podría un día coorganizar el evento con países de la región.

Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos normalizaron en 2020 sus relaciones con Israel, bajo el impulso del ex presidente estadounidense, Donald Trump, y de su yerno, Jared Kushner, arquitecto de esta estrategia. Es por ello que un Mundial en esta región sería más por tintes de conciliación política.

En ese sentido, Infantino reiteró que “la FIFA quiere poner el futbol al servicio de la sociedad, hacer realmente una diferencia al aportar su contribución, ahí donde sea posible, a la paz y la estabilidad en la región”, según el comunicado.

En años anteriores, la FIFA y Conmebol llegaron a manifestar el acuerdo para que el Mundial 2030 se celebre en Argentina y Uruguay, como conmemoración a la primera edición celebrada en 1930 en territorio charrúa. Sin embargo, la crisis económica derivada por la pandemia en diversas naciones incluida el área sudamericana han hecho que este evento no sea confirmado.

deportes@eleconomista.mx