Llevaba nueve horas y media sumergida en el gélido mar. Nadando, haciendo un esfuerzo sobrehumano por seguir adelante. Olvidar que el viento comenzaba a alborotar el mar hasta aumentar la altura de las olas en más de dos metros era apremiante.

También era necesario olvidar que llevaba varias horas tragando agua de mar, y que su lengua estaba tan hinchada por la sal que le impedía respirar con facilidad y el frío que le producía un dolor en la garganta. Había que seguir. Pero sentía que no podía , confiesa la nadadora mexicana Mariel Hawley Dávila, quien soñaba con cruzar el Canal de la Mancha nadando.

Mariel confiesa hoy que la imagen de sus hijos, de su familia y de los cientos de niños que con cada brazada ayudaría para operarles el paladar hendido la llevó a soportar las 14 horas y 33 minutos de su travesía. Es uno de los momentos más memorables de mi vida , reconoce Hawley, quien heredó su amor por el mar de su abuela materna y el altruismo de su padre, Noel Hawley.

Hoy, es la única mexicana que ha logrado conseguir la Triple Corona de Natación, es decir, nadar alrededor de la isla de Manhattan, cruzar el Canal de la Mancha y el canal de Catalina. Todo nadando.

Y es que siempre he sentido al mar como algo muy cercano a mí , acepta la atleta que antes era abogada de un banco y se había retirado de la natación debido a sus embarazos.

Todo comenzó en el 2001, cuando su amiga Gela Limonchi Gómez, triple medallista de World Masters Games, le insistió que regresara a nadar.

Volví en parte porque me gustaba y en parte porque quería estar en forma luego de haber tenido dos embarazos , admite.

Mariel entonces empezó una carrera en las aguas abiertas, que fue en ascenso de manera muy rápida pues, además de ser campeona nacional de natación masters, es top 10 mundial final, avalado por la Federación Internacional de Natación Amateur; tiene el récord mundial y el récord Guinness por el cruce cuádruple al Canal de la Mancha; y el cruce doble al Estrecho de Gibraltar.

Pero Mariel reconoce que no sólo se sumerge en las frías aguas hasta nueve horas por el gusto de nadar. Desde hace tiempo, dirige la fundación Martí y colabora con donaciones para la Clínica del Labio y Paladar Hendido ABC, donde se tratan anomalías congénitas en tejidos del labio superior y el paladar. Además es miembro del equipo Sport City México-Quiero Sonreír, una asociación que ella misma fundó para apoyar a niños con deficiencia auditiva y con secuelas de quemaduras.

Por eso no le importa gastar más de 3,000 libras esterlinas para cumplir sus aventuras, es lo mínimo que uno se gasta para poder pagar la renta de una lancha, por ejemplo, en el Canal de la Mancha, que incluye, además de la renta, el guía, el pago del capitán, la gasolina. A eso hay que sumarle el boleto de avión y el hospedaje , expresa.

Todo eso, sin embargo, ha valido la pena: Hoy mis memorias están plasmadas en mi libro Días Azules, en donde hablo de mis travesías .

Y es así. Su próximo objetivo será el nado Ederle que se hace en honor a la mujer que nadó por primera vez en el Canal de la Mancha en 1926, que irá de la punta este de Manhattan a Sandy Hook, Nueva Jersey, lugar donde se ubica la escuela donde hace un par de semanas un joven asesinó a 27 personas en una escuela primaria.

Eso me tiene el corazón apachurrado, pero es muy simbólico para mí, porque cada brazada que daré en este nado será una brazada de esperanza, para recordar que la vida sigue y honrar a todas las personas que perdieron la vida en este suceso tan horrible .

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