Roberto Alvarado fue moneda de cambio en el fichaje de Edson Puch hacia Pachuca. Entonces, el delantero chileno era el futbolista sensación de la Liga MX y Necaxa, un club experto en generar plusvalía en los jugadores, puso como precio de venta a los Tuzos 7 millones de dólares y los traspasos de Roberto Alvarado y Dieter Villalpando, entonces jugadores de Pachuca con poca actividad.

Fue en Necaxa donde Roberto comenzó su ascensión en el futbol profesional y entró al mercado de cotizaciones y valores del futbol, el sitio Transfermarkt le otorgaba un valor de 400,000 dólares en el 2017, justo al año de que Cruz Azul iniciara gestiones para llevarlo a su plantel.

Roberto Alvarado es el mejor ejemplo de lo que significó para un refuerzo de Cruz Azul aumentar su estatus como futbolista. Cuando en el 2018 el equipo adquiere al jugador por 1.1 millones de dólares, su valoración se colocaba también en 1.1 millones de dólares.

Después de 59 partidos, ocho goles, 10 asistencias y como uno de los jugadores más estables del plantel celeste, Alvarado ya es el futbolista más valioso del equipo (8.3 millones) y en un periodo de poco más de un año aumentó su valor siete veces.

“El valor de un futbolista se construye a través de un historial de rendimiento. Son una marca registrada que va adquiriendo valor por sí sola”, indica Gerardo Olvera, representante de futbolista.

El historial no sólo se construye de atributos deportivos, también de factores económicos, potenciales rendimientos y futuras transacciones.

Además, el potencial económico de clubes como Cruz Azul, América, Guadalajara, Tigres y Monterrey ayudan a que los futbolistas aspiren a mejores condiciones laborales que en otros clubes, incluso de ligas extranjeras, lo que al final repercute en la construcción de su valor como futbolistas.

Cruz Azul es el club mexicano que más dinero gastó en refuerzos de la Liga MX en los últimos tres torneos cortos, extendiendo el recuento de las inversiones del club a los últimos dos años, la institución gastó 62.7 millones de dólares en la construcción de un nuevo plantel.

La estrategia de inversión en refuerzos en Cruz Azul dio como resultados deportivos un título de Copa MX y Super Copa MX, pero el proyecto que encabezan Ricardo Peláez, como director deportivo, y Pedro Caixinha, como entrenador, que sustenta en el gasto de fichajes, todavía está en búsqueda del título de Liga.

Aunque los títulos no han llegado, ya perdieron una final de Liga MX, en donde Cruz Azul comenzó a recuperar la inversión es en el valor de los jugadores. Un recuento de El Economista indica que seis futbolistas que llegaron como refuerzos aumentaron su valor y ya igualan el monto del gasto por su transferencia.

La revalorización de los jugadores significa un aumento de 96% promedio, aunque en casos como Roberto Alvarado, su valor aumentó siete veces desde que llegó al equipo celeste.

Agentes de futbolistas indican que el valor de un jugador se obtiene por variables tan diversas como la edad, la posición, nacionalidad, rendimiento, fichajes, pero también por el club donde juegan.

Cruz Azul demostró en los últimos torneos el potencial económico que tiene y, por lo tanto, el ecosistema económico al que ingresan sus jugadores. Mejores contratos, mayores sueldos, y alta inversión en fichajes.

Para Pachuca, Roberto Alvarado fue una moneda de cambio por un jugador extranjero; Necaxa vio en el delantero mexicano una valoración de 1.1 millones de dólares, pero Cruz Azul, donde ha tomado más protagonismo, puede vender al futbolista a ligas extranjeras en una cifra superior a 10 millones de dólares, según un promedio de las últimas ventas de jugadores mexicanos al extranjero.

Para este torneo, Juan Escobar fue el fichaje más costoso de Cruz Azul por 6.9 millones de dólares, pero con unas semanas en el club el defensa paraguayo ya aumentó su valor como futbolista en 12%, al dejar Cerro Porteño en su natal Paraguay por la Liga MX.

Un caso similar donde el potencial económico de un club determina el valor de un jugador es Antonio Briseño y Guadalajara. El defensa mexicano jugó dos años en el Feirense de Portugal, donde su cotización se ubicó en 850,000 dólares, pero con su traspaso a Chivas para el Apertura 2019 su valor aumentó 97%, hasta 1.69 millones de dólares.