El Liverpool, 30 años después de su última coronación en la liga inglesa, aseguró matemáticamente el título en la Premier League 2019-20, el jueves en la 31ª jornada, tras la derrota 2-1 del Manchester City, segundo, con el Chelsea.

El miércoles, el Liverpool había ganado 4-0 al Crystal Palace en Anfield y necesitaba que los ‘Citizens’ no salieran victoriosos de Stamford Bridge para asegurar el campeonato.

El Chelsea se adelantó con gol del estadounidense Christian Pulisic (minuto 36), culminando un contragolpe que inició desde su campo, y el Manchester City igualó en el 55, con un potente disparo de falta del belga Kevin De Bruyne.

En el 78 el brasileño Fernandinho fue expulsado por cometer un penal que transformó su compatriota Willian, para dar el título matemático al Liverpool de forma indirecta.

El último título del Liverpool en la liga inglesa había sido en 1990 y el éxito de esta temporada llegó además después de tres meses de parón por la pandemia del nuevo coronavirus, que por un momento hizo pensar en una cancelación definitiva del curso.

Con 86 puntos y 23 de ventaja sobre el City de Josep Guardiola, a siete jornadas para el final, los Reds ya no pueden ser alcanzados.

Cambio en la política de fichajes

El título del Liverpool marca un momento especialmente emotivo del camino emprendido hace cinco años con la llegada del entrenador Jürgen Klopp, que fue construyendo poco a poco un plantel exitoso, ajustado a la filosofía del club.

Apasionado y carismático, Klopp hizo pasar al equipo a una dimensión superior, convirtiéndole en campeón de Europa el pasado curso y en rey de la Premier League en la actual campaña.

Una de las claves del proyecto ha sido una política de fichajes muy diferente a la de otros rivales como Manchester City, Chelsea o Arsenal, más tendentes a buscar grandes golpes de efecto.

De los 18 jugadores que Klopp utilizó en su primera convocatoria tras llegar al Liverpool, tres han participado esta temporada, aunque en papeles secundarios: James Milner (siete partidos como titular), Divock Origi (cuatro) y Adam Lallana (tres).

Jordan Henderson, capitán después de la marcha de Steven Gerrard a la MLS, y Roberto Firmino estaban en el plantel entonces, pero se encontraban lesionados en el momento de ese inicio de la ‘era Klopp’, igual que el joven Joe Gomez.

Algunos de los fichajes del Liverpool de Klopp han sido más llamativos (Sadio Mané, Mohamed Salah y Virgil Van Dijk), pero por lo general el club de Anfield optó por los pequeños retoques, en silencio y sin hacer gran ruido, integrando poco a poco nuevos elementos en su engranaje hasta convertirse en una máquina de ganar.

Georginio Wijnaldum llegó en 2016, Andy Robertson y Alex Oxlade-Chamberlain en 2017, mientras que Van Dijk, el mediocampista Fabinho y el arquero Alisson Becker aterrizaron en 2018.

La política de fichajes exitosa debe mucho a Michael Edwards, director deportivo desde 2016 y al que Klopp ligó su decisión de renovar hasta 2024, al principio de esta temporada.

“Su aporte y su colaboración ha sido tan importante como la de los demás para permitirnos conseguir los títulos más prestigiosos”, subrayó.

En enero de 2018 había obtenido 157 millones de euros con el pase del brasileño Philippe Coutinho al Barcelona. Ese jugador había sido adquirido cinco años antes por una cantidad 16 veces menor.

La mayoría de los pesos pesados (Mané, Salah, Van Dijk, Firmino, Fabinho, Henderson) tienen contrato hasta 2023 y otros grandes nombres incluso hasta 2024, como Allison, Robertson y Alexander-Arnold. El futuro parece por lo tanto prometedor.

Títulos del Liverpool entre sus dos últimas liga

• League Cup: 4

• FA Cup: 3

• Supercopa de Europa: 3

• Champions League: 2

• Community Shield: 2

• Mundial de Clubes: 1

• Europa League: 1

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