Los Juegos Olímpicos de Tokio se han caracterizado por tener podios repletos de ‘niños’, como en el skateboarding, que logró el podio más joven en la historia de este evento. Sin embargo, una de esas estrellas nacientes ha llamado la atención por lograr la perfección: Quan Hongchan, la chica de 14 años que logró dos clavados de 10 en una final.

Hongchan que mide 143 centímetros de altura y aún tiene cara de niña, sorprendió al mundo durante la final individual femenil desde el trampolín de 10 metros. La jovencita china ganó el oro con una puntuación total de 466.20, superando el récord que estaba en 447.70.

Para que Hongchan lograra eso, cumplió con algo histórico: de sus 10 clavados en la final, siete fueron con calificación final de 10 por parte de los jueces; dado que las reglas exigen que se descarten las dos puntuaciones más altas y las dos más bajas para llegar a la puntuación final, cumplió con tres inmersiones perfectas.

“No creo que sea un prodigio. No soy muy brillante. No me va bien en mis estudios. Me haces todas estas preguntas y solo hay un espacio en blanco en mi mente”, reaccionó la adolescente unos minutos después de ganar el oro.

Además, Quan se convirtió en la segunda atleta más joven en la historia de China en ser medallista en clavados, después de que Fu Mingxia se llevó a casa el primer premio en Barcelona 1992 con solo 13 años, según la Federación Internacional de Natación (FINA).

Quan acaba de cumplir 14 años en marzo y fue la atleta más joven que representó a China en Tokio 2020, pero parecía una veterana experimentada desde su posición en la parte superior de la plataforma hasta el momento en que completó una entrada sin salpicaduras a la piscina.

Chen Yuxi, también de China, se llevó la plata con 425.40 puntos y la australiana Melissa Wu ganó el bronce, asegurando 371.40 puntos. Son los cuartos Juegos Olímpicos consecutivos en los que China gana el oro en la plataforma de 10 metros femeninos y los segundos consecutivos en los que se lleva el oro y la plata. Además, es la sexta medalla de oro de China en la competencia de clavados (de los siete eventos disputados hasta ahora), antes del último evento de estos Juegos Olímpicos, la final de los 10 metros masculinos este sábado.

Históricamente, la potencia asiática domina en este evento: desde 1984, este es el octavo título para China en 10 ediciones de los Juegos Olímpicos . Las únicas victorias no chinas durante este periodo fueron por Laura Wilkinson (Estados Unidos, en Sídney 2000) y Chantelle Newbery (Australia, en Atenas 2004).

Mexicana Agúndez se queda a la orilla del podio

En esta final de 10 metros también estuvieron presentes las mexicanas Gabriela Agúndez y Alejandra Orozco, quienes ya habían ganado el bronce desde esa misma altura pero en la categoría de sincronizados.

En esta ocasión, Agúndez fue la más alta al clasificarse en el cuarto lugar, muy cerca de sumar su segundo bronce en Tokio, y finalizó con 358.50 puntos, a menos de 13 de la australiana Melissa Wu, quien se quedó con el bronce (371.40).

En el papel, Agúndez no era la carta fuerte de México para esta prueba, sino Alejandra Orozco, con experiencia en Londres 2012 y Río 2016, quien acabó sexta con 322.05 unidades.

De esta forma, México se despidió de los clavados de Tokio 2020 con un bronce, aunque por primera vez participó con delegación completa en femenino y masculino. Agúndez se unió a la dupla de Kevin Berlín y Diego Balleza (10 metros sincronizados) como cuartos lugares en sus respectivas categorías.

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