Para estar en forma a los 37 años y ser un ícono del tenis, se necesita de hábitos responsables hasta en la comida.

Este año, Roger Federer lleva un paso activo, ganó el Campeonato de Tenis de Dubai en marzo, el Miami Open semanas más tarde, y regresó en junio al Abierto de Francia del 2019 en Roland Garros, competencia en la que no competía desde hace tres años. Aunque Federer estuvo programado para jugar el torneo en el 2016, se retiró por una lesión. Su único título en París fue en el 2009. Ahora, es el quinto favorito en París, detrás del campeón en 11 ocasiones Rafael Nadal, Novak Djokovic, Dominic Thiem y Tsitsipas.

El año pasado, reveló al diario International Business Times que intenta mantener una dieta muy equilibrada en los días de partido, algo que le ha ayudado a alcanzar su nivel actual.

“Trato de comer de manera equilibrada y de experimentar con diferentes alimentos los días en que no tengo que jugar”, manifestó Federer, citado por Tennis World USA.

El entrenador físico Domingo Rosello, que trabaja en la academia de Rafael Nadal, ha explicado para qué le sirve a un tenista llevar una dieta.

“Hacemos algunas pruebas para prevenir lesiones diariamente, especialmente en los brazos y la cadera”, expuso.

Pierre Paganini, coach de Roger Federer, explicó en una entrevista al portal Longevity de MSN Lifestyle, que el tenista suizo se apega a comer una dieta rica en carbohidratos, cereales integrales, frutas y vegetales, ya que le suministran cantidades más duraderas de energía. Algunas veces toma jugos batidos de proteínas de recuperación y alimentos justo después de un partido o entrenamiento.