La cancelación del March Madness a causa del coronavirus no es cualquier cosa. El torneo de baloncesto colegial es uno de los más importantes para la NCAA, pues en el 2019 aportó 1,000 millones de dólares de 1,120 millones totales que generó la organización, lo que le permite financiar sus conferencias y universidades miembro y es también uno de los grandes generadores de derrama económica para las ciudades que lo albergan.

Pese a que los atletas no reciben un sueldo o comisión por ello, el March Madness es un negocio millonario. El costo promedio de un boleto es de 258 dólares según WalletHub y hace dos años los precios alcanzaron 10,000 dólares en las experiencias más lujosas de acuerdo a Forbes. En lo que respecta a los derechos de transmisión, que corresponden a cuatro quintas partes de sus ingresos comerciales, la NCAA se encuentra en medio de un acuerdo con CBS y Turner Sports por un promedio de 771 millones de dólares al año.

Aunque la mayoría de las cadenas de TV cuentan con cláusulas que las cubren en caso de cancelarse un evento por causas de fuerza mayor se desconoce si las televisoras involucradas cuenten con dichas pólizas de seguro y si el coronavirus califique como una. Sin embargo, los ingresos que dejarán de recibir por publicidad son significativos, pues según la firma de analistas Kantar Media, durante el año pasado en el torneo masculino, los anunciantes gastaron 910 millones de dólares.

Al cancelarse sus competencias, la NCAA repartirá entre sus miembros 225 millones de dólares de 600 millones que se tenían destinados en un principio, es decir, sólo 37.5 por ciento. Este presupuesto proviene de 50 millones de las reservas con las que cuenta la organización y de los 270 millones de su póliza de seguro por cancelación de eventos. Los recursos se suelen utilizar para financiar los campeonatos, programas nacionales y otras iniciativas; en esta ocasión, el apoyo se centrará en los atletas.

Derrama económica relacionada al March Madness

Atlanta sería la sede del Final Four del torneo de baloncesto de la NCAA del 4 al 6 de abril. Los expertos en economía estimaban un impacto económico para la región de más de 100 millones de dólares. Datos del Washington Post indican que hoteles y restaurantes esperaban recibir a 100,000 visitantes y que tan sólo la NCAA tenía reservadas 32,000 habitaciones.

El torneo se iba a llevar a cabo en 14 ciudades. En un bar en Nueva York los encargados aseguraron al USA Today que esperaban recaudar ganancias por 30,000 a 35,000 dólares al día durante el torneo, mientras que en Omaha el bar Lefty O’Tooles se preparaba para perder 75% de los ingresos que habría tenido si el torneo se hubiera llevado a cabo a puerta cerradas. Por su parte, WalletHub aseguró que la venta de cerveza suele incrementar en 19% durante el evento.

El presupuesto del comité anfitrión del Final Four era de 13 millones de dólares, financiado principalmente por los ingresos fiscales de los hoteles-moteles de Atlanta y algunas contribuciones corporativas. A la fecha de la cancelación se habían ocupado casi 3.2 millones en salarios del personal durante los últimos dos años, acuerdos con el Centro Mundial de Congresos de Georgia y los primeros eventos organizados en preparación para la Final Four. Sobre si existirá algún reembolso, Carl Adkins, director ejecutivo del comité organizador, expresó: “Es una discusión que tendremos con la NCAA. Puede haber algunos (reembolsos). En este punto, es prematuro realmente ponerle un número”.

Los compromisos contractuales de la NCAA con las próximas sedes no le permitirían a Atlanta volver a ser elegido antes del 2027 para intentar enmendar el daño. Sin embargo, en octubre se espera que se decidan las sedes para los juegos de primera ronda del 2023 al 2026 y el consejo de deportes de Atlanta hizo su postulación, aunque no son tan lucrativos como los juegos de Final Four.

Mientras tanto, el 25 de marzo la NCAA dio a conocer el calendario del March Madness para el 2021, que comenzará el 16 y 17 de marzo, e Indianápolis será la ciudad encargada de albergar el Final Four del 3 al 5 de abril.

NCAA y la política

El eterno debate sobre la remuneración a los atletas de la NCAA por el uso de su nombre e imagen podría llegar a una resolución en un futuro no muy lejano, puesto que ha llegado a los intereses gubernamentales y tanto demócratas como republicanos coinciden en que se trata de un acuerdo justo para los atletas por los que la NCAA ingresa millones.

Hay un proyecto de ley en la Cámara de Representantes que despojaría a la NCAA del estado de exención de impuestos a menos que permita que los jugadores sean compensados por el uso de su nombre, imagen y similares.

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