En los tazones colegiales en Estados Unidos, nadie se va con las cuentas bancarias vacías. Las 70 universidades que conforman una de las etapas de realce en el deporte universitario generan un acumulado de hasta 292.23 millones de dólares en pay-out para los que toman parte de la actividad de mediados de diciembre y hasta el encuentro por el título nacional.

El sitio oficial de la NCAA y College Football Pool muestra en orden cronológico y por relevancia los montos que los equipos recibirán, desde 650,000 dólares y hasta los 44 o 48 millones a los que se harán acreedores de forma combinada Alabama y Notre Dame, en el BCS Championship, el próximo 7 de enero, es decir, ambos representan 16.4% del concepto en gratificaciones por ser el mejor del país.

Ya en escala descendente, partidos de gran envergadura, tradición, como el Rose (Wisconsin vs Stanford), Sugar (Louisville vs Florida), Fiesta (Oregon vs Kansas State) y Orange Bowl (Northern Illinois vs Florida State), significan 18 millones de dólares por institución.

La brecha se amplía hasta aquellos que van a recibir un margen cercano a 10 millones, éste será el único caso del encuentro, Georgia contra Nebraska, contendientes por la corona del Capital One Bowl; para cada uno, habrán US4.5 millones.

El resto de los 58 equipos verá en sus cuentas un promedio de 1.58 millones en estímulos, en el que el premio inferior es lo que se llevaron en los encuentros Toledo vs Utah State y Nevada vs Arizona, con 325,000 y 456,250, respectivamente.

En el caso de Alabama Crimson Tide, con 120 años de antigüedad, vigente monarca nacional, la universidad ha visto ganancias en las cinco temporadas previas por 59.3 millones de la divisa estadounidense, donde su cosecha más baja fue en el 2007-2008 cuando obtuvieron 1.1 millones.

NCAA Football rebasa a Champions League

La dimensión de los montos con que se premia en NCAA Football supera al de otros deportes de alto impacto como la UEFA Champions League. En ésta competencia, el vencedor del partido final pone en sus arcas 12.9 millones de dólares y el subcampeón se lleva 7.98.

Aunque el americano universitario es el espectáculo por excelencia en el país vecino, éste no libró críticas de la prensa especializada a su sistema de clasificación que propiciaba injusticia deportiva y limitaba las opciones de mejores réditos, por lo que para el próximo año, entrará en vigor un sistema de playoffs.