El seleccionador sueco de Costa de Marfil, Sven-Goran Eriksson, estimó el viernes que el país africano, del que se despide tras el torneo, tiene un "gran futuro", a pesar de haber caído en la primera fase del Mundial, tras su triunfo 3-0 ante Corea del Norte.

"Nunca pensamos en la posibilidad de seguir cuando acepté este trabajo, estaba muy claro que sería sólo hasta el final del recorrido del equipo en el Mundial y eso es hoy. Ahora, voy a quedarme unos días para ver partidos y luego tomaré vacaciones", explicó el ex seleccionador de Inglaterra y México.

"Estoy muy contento por esta experiencia, el equipo ha mejorado con el tiempo. Lo ha demostrado a lo largo de estos tres partidos. Ha conseguido disciplina, organización. Estos jugadores son buenos, escuchan y quieren trabajar y aprender", añadió.

El equipo tenía como reto conseguir una gran goleada para poder apurar sus opciones, aunque Portugal no falló y sumó ante Brasil el punto que necesitaba (0-0) para pasar como segundo.

Brasil terminó primera de la llave G, conocida como el Grupo de la Muerte, con siete puntos, y se clasificó a octavos junto a Portugal, que acabó segundo con cinco unidades, mientras que Costa de Marfil fue tercero con cuatro, Corea del Norte cuarto y último con cero.

Costa de Marfil, que se vio mermado por la lesión en un codo de su estrella Didier Drogba durante buena parte del torneo, empató el primer partido contra Portugal (0-0), perdió el segundo frente a Brasil (3-1) y ganó el tercero a Corea del Norte (3-0).

"Para conseguir esa gran goleada tendríamos que haber marcado más rápido, para desorganizarles. Pero (los norcoreanos) han estado disciplinados. Hemos creado muchas ocasiones y no puedo ser negativo sobre este partido, al contrario. Costa de Marfil es un gran equipo con un gran futuro", insistió.