Acapulco,Gro. Diego Schwartzman y Alexander Zverev se apoderan de los reflectores en el Abierto de Acapulco durante una práctica abierta al público en el estadio Pegaso.

El entrenamiento aumenta en emociones a la par del incremento en velocidad por parte de los dos tenistas. Entre ambos pelean un punto de varios golpes, el cual termina con un error del alemán, que deja la pelota en la red; situación que provocó los aplausos del público y el enojo del tenista, quien avienta su raqueta al piso.

Aleksander Zverev, padre del jugador, demerita el impulso de aventar la raqueta al piso y se dirige con tranquilidad hacía su hijo para mostrarle la manera correcta en la que debió conectar el golpe. Al igual que su padre, se encuentra Irina Zvereva, madre del jugador, quien está sentada en las gradas del estadio mientras carga al perro de la familia, llamado Lovik.

En Acapulco a Zverev se le ve constantemente acompañado por sus padres, dos de los principales pilares para que sea el único jugador de 21 años que pertenece al top 5 del ranking mundial.

“Es muy bueno todo lo que hace toda mi familia. Sé que todo lo que hacen es por mi desarrollo profesional. Mi mamá y papá ambos fueron tenistas profesionales, por lo que saben lo que yo necesito para crecer”, comentó el jugador a El Economista.

A la compañía de su familia, el año pasado se sumó la del experimentado extenista y ahora coach Ivan Lendl, quien fue uno de los encargados de llevar a Andy Murray al tope de su rendimiento, uno de los motivos por los que Alex decidió unirlo a su equipo.

“El ha tenido mucho éxito como jugador y entrenador, sin duda una de las causa por la que lo tomé en cuenta es su gran pasado con Murray, pero tiene muchas otras cualidades, no solo por ese factor lo elegí”, comentó Zverev.

Para el analista de tenis de ESPN, Luis Alfredo Álvarez, aparte del talento que tiene, la mezcla entre su entorno familiar y Lendl son dos de los factores para que siga mejorando dentro del circuito.

“Su entorno es bueno porque creció y siguió el circuito con su hermano Mischa y sus padres, por lo que Lendl es el balance de lo que necesita dentro y fuera de la cancha para darle equilibrio a su personalidad y en los torneos grandes. Va a ayudarlo. Tengo dos años preguntándole a Zverev y hay cosas que no quiere decir y hasta que no las domine, no va a querer hablarlas”, aseguró Álvarez a El Economista.

Javier Frana, extenista y analista de ESPN, expresó a este diario la carga moral que Lendl representa para el alemán: “En ocasiones importa mucho quién te dice las cosas. Puedo llegar yo y decirle ‘tienes que cambiar esta situación de tu juego’, y dirá ‘este tipo quién es’. Pero puede llegar Lendl a decirle lo mismo y tomará el consejo sin pensarlo, por respeto y todo lo que ha logrado en el pasado, le da un lugar importante de credibilidad”.