El Schalke 04 se mete a la cancha de Old Traford con la encomienda de marcar dos goles y no recibir anotación, luego de que en el juego de ida de las semifinales el Manchester salió avante 2-0 en territorio alemán.

Con el conocimiento de que tiene dos goles a su favor y la ventaja de la localía el técnico de los Red Devils mandó al terreno de juego a un equipo alterno.

Javier Hernández se encuentra en la banca, su lugar es ocupado por Dimitar Berbatov.

Un gol de Valencia a los 25 minutos y otro de Samlling seis minutos después le complica las cosas al conjunto alemán, pues ahora necesitan cuatro anotaciones para llegar a la final, donde ya se encuentra Barcelona.