¿Qué es lo primero que piensas cuando escuchas México? Toby Alderweireld responde: “tequila”. El futbolista belga enunció a la bebida mexicana, que es el cuarto producto más demandado en el mundo.

En la sección deportiva del diario Het Laatste, una imagen de Eden Hazard con un sombrero de charro y en la mano izquierda un taco, es la única referencia sobre México. La selección mexicana enfrentará a Bélgica en el tercer encuentro en suelo europeo que jugará el equipo de Juan Carlos Osorio en todo el proceso mundialista.

En tres años, México ha jugado 29 partidos amistosos, pero con el duelo ante Polonia, apenas serán cuatro encuentros en canchas europeas, lo que significa 13.7% de todos los juegos de preparación de la selección.

“La selección mexicana, ya sea la mayor o las categorías juveniles, es considerada un rival de alto nivel, porque es el número uno de Concacaf; ha asistido a los mundiales más recientes y cuando viene a Europa es un nombre muy conocido (...) pero cada vez hay menos fechas abiertas para partidos amistosos y venir a jugar a Europa, y la FMF tiene un contrato para jugar una serie de partidos en Estados Unidos”, indica David Oertli, CEO de Lazz Sports, agencia acreditada por la FIFA para organizar partidos amistosos internacionales.

De acuerdo con el Instituto Mexicano en el Exterior, en su último informe, detalló que hay 111,882 mexicanos viviendo en Europa. Las naciones donde hay más presencia (donde se convierten en potenciales mercados para el futbol mexicano) son España, Alemania, Reino Unido, Holanda e Italia. A excepción de Italia (donde ahora juega Héctor Moreno en la Roma), en la última década, los futbolistas mexicanos han ido constantemente a ligas de futbol de esos países y han tenido buenas actuaciones.

Lazz Sports ha organizado partidos amistosos con las selecciones sub-17 y sub-20 de México y busca que la selección mayor pueda tener partidos en el viejo continente; sin embargo, el escenario luce complicado porque sólo existen cinco fechas FIFA para partidos amistosos y con la recién creada Liga de Naciones de la UEFA, las selecciones europeas ya no tendrán espacio en el calendario futbolístico para enfrentar a selecciones de otras confederaciones.

Desde el 2014, la selección mexicana ha enfrentado a Holanda, Bielorrusia, Bélgica y Polonia, estas dos últimas asistirán al mundial de futbol.

Los factores que hacen atractivos a las selecciones

El ranking en la FIFA, los títulos continentales y la popularidad de jugadores y selecciones son variables que hacen atractivas a selecciones latinoamericanas como sinodales de selecciones europeas. Javier Herranz, agente con licencia para organizar partidos internacionales, indica que meses previo al mundial de futbol es la fecha donde se registran más enfrentamientos entre equipos nacionales de diferentes confederaciones, a razón de comparar y analizar el nivel de cada selección.

“Juega un factor muy importante la población migrante, que aunque no hay una población de mexicanos muy grande en Europa, como en Estados Unidos, pero supone estadios llenos, merchandising, ingresos adicionales, y se genera un interés muy grande. Además, hay aficionados mexicanos que siempre viajan con su selección”, señala Javier Herranz, CEO de Matchday Travel.

En Bélgica la población de mexicanos es de 1,436, y en Polonia, apenas 504 mexicanos son residentes. Aunque en el caso de Bélgica, por ejemplo, los mexicanos que están en Holanda se podrán desplazar facilmente.

Ambos agentes coinciden en que los futbolistas mexicanos son bien valorados en las ligas europeas, y que el número creciente de elementos en torneos emergentes ayudan a que la selección mexicana tenga mayor reconocimiento entre las selecciones del viejo continente.

El contrato con SUM limita el potencial mundial

La Federación Mexicana de Futbol (FMF) firmó en el 2002 un contrato con Soccer United Marketing (SUM) para organizar partidos del Tricolor en Estados Unidos. La alianza creció hasta gestionar patrocinios regionales de la FMF en el país vecino y actualmente se ostenta como la agencia oficial de la selección en Estados Unidos.

SUM tiene la facultad de organizar cinco juegos por año de la selección mexicana, por lo que cumplir con el contrato significa dejar de lado la competitividad en Europa y abrir mercado en Asia.

“Cuando una selección latinoamericana viene a jugar a Europa, la mayoría de los jugadores está jugando en ligas europeas, por lo que el desplazamiento es cómodo y menos costoso. México tiene muy buen cartel, jugadores de gran nivel, y van a venir con los gastos cubiertos e incluso tendrán algún tipo de ingreso”, señala Javier Herranz.

Sin embargo, la sociedad de la FMF y SUM le deja 2 millones de dólares por cada partido disputado en suelo estadounidense.

La selección de Estados Unidos ha disputado siete partidos en Europa en el ciclo mundialista, lo que significa una cuarta parte de los 28 encuentros de preparación, y ha tenido a rivales como Alemania, Portugal, Holanda y Suiza, entre otros.

En tanto, Costa Rica ha enfrentado a España, en dos ocasiones, a Hungría y Rusia, y ha jugado en Asia, ante Corea del Sur y Omán, por motivos de ingresos económicos.

Herranz explica que los países del sureste asiático, como Malasia, Tailandia, pagan cantidades grandes, ofrecen costo de viaje, hoteles de primera categoría, y los derechos de imagen y televisivos se les otorga a la federación visitante para que los negocien ellos en su región, por lo que los ingresos a las federaciones pueden llegar a ser elevados. La FMF, si quisiera, tiene otra opción de producir más plata.