Rusia 2018 es el Mundial donde por tercera ocasión consecutiva la selección vigente campeona del mundo no calificó a los octavos de final, es decir, Alemania.

Sin embargo, la confederación a la que pertenecen los alemanes es la que domina en la segunda fase, con 10 de los 18 calificados, la cifra más alta para una región futbolística de las últimas tres ediciones.

También, por primera ocasión la evaluación del juego limpio determinó al equipo que avanzaba a la siguiente ronda, la cultura de respeto japonesa, ésa que vemos en cada juego cuando sus aficionados recogen la basura que producen, hoy les dio una ventaja sobre Senegal y los superaron para estar en octavos de final.

Las únicas dos selecciones con puntaje perfecto en la primera fase no son las más valiosas en términos económicos del torneo, Uruguay y Croacia son las únicas que sumaron tres victorias consecutivas; y México y Brasil son las únicas que han llegado a octavos de final en los últimos siete mundiales.

¿Es Rusia 2018 un Mundial atípico? Si la respuesta la buscamos en los números, a los octavos de final sólo faltaron Alemania (número uno del ranking de FIFA), Polonia (6) y Perú (10), las únicas selecciones que no avanzaron y se encuentran entre las mejores 16 selecciones del mundo según la evaluación mundial de la FIFA.

Para Claudio Borgui, extécnico argentino, ha sido un Mundial donde los descuidos y las desatenciones han provocado que casi la mitad de los goles del campeonato llegaran en pelota parada, ya sea por cobro de falta, tiro de esquina o cobro de penal.

“Uno puede pensar, qué bien trabaja el equipo que hace el gol, pero también puede ser lo contrario, qué mal trabaja el equipo que recibe el gol. Las potencias están por debajo del nivel que uno puede esperar”, analiza el entrenador argentino.

Fue un Mundial donde sólo tres selecciones que iniciaron el torneo como cabezas de serie, es decir con el mejor ranking que sus oponentes hasta octubre del año pasado, fecha en la que se determinó definiría a las ocho selecciones líderes de cada sector, avanzaron a octavos de final con el mayor puntaje de su sector.

Argentina, Portugal y Rusia aunque accedieron a la siguiente ronda, tuvieron dificultades, cerraron su clasificación en el último partido y con combinaciones que por momentos los dejaban fuera de la competencia.

“Tengo confianza en los futbolistas porque son buenos futbolistas, pero necesitamos un funcionamiento que nos de garantía, solidez y que a partir de ahí Argentina pueda crecer en la competencia”, señala Roberto Ayala, excapitán de la selección sudamericana en el Mundial de Alemania 2006.

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Entre los mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, las selecciones europeas apenas pudieron colocar a 12 selecciones en los octavos de final. Había sido la oposición latinoamericana, que sumaba a las confederaciones de Conmebol y Concacaf, la que hacía competencia y ocupaba mayores lugares en las últimas dos ediciones mundialistas con 15 selecciones calificadas a segunda ronda, pero en Rusia 2018 el poder europeo se impuso y sólo cinco selecciones del continente americano serán contendientes ante la mayoría europea en segunda ronda.

“Ha sido sorpresivo que los equipos del continente americano han sufrido bastante”, indica Francisco Fonseca, mundialista con México en Alemania 2006. El exfutbolista indica que la causa del rendimiento de los equipos es el exceso de partidos y que la variable del VAR ha tenido impacto directo en faltas y cobros de penales que al final resultaron en goles.

México calificó a octavos de final en el grupo donde menos diferencia de puntos existió entre los calificados a segunda ronda y los eliminados. Junto a Suecia, mostraron la debilidad de la Selección alemana y fueron el grupo que más efectividad registró, casi 50 por ciento de productividad.

“Al final, una Copa del Mundo es un torneo relámpago, son siete partidos para ser campeón y lo importante es entender que en la primera fase hay que obtener la calificación”, indica Humberto Valdés, exfutbolista mexicano.

Aunque sigue sorprendiendo la eliminación de Alemania del Mundial, hay indicios sobre la competitividad de algunas selecciones, como Japón, que con un valor de 75 millones de euros calificó por encima de Polonia, selección cabeza de grupo, y Senegal, la selección africana más valiosa de la historia.

Para Claudio Borgui, Bélgica ha sido la selección que mejor futbol ha demostrado, aunque logró su calificación en el segundo grupo más fácil del Mundial, donde el promedio de puntos en el ranking FIFA era de 882, más de 200 unidades menos que el grupo más competitivo del campeonato Mundial.

En cuanto a la Selección Mexicana, el entrenador argentino señala que los resultados en los dos primeros partidos mostraron una buena imagen de México en el Mundial, sobre todo porque “Osorio es un buen técnico, que tiene mucha información y ha variado en algunas cosas que le han hecho bien. No utiliza tanto los costados, tiene menos variantes y no sufren en el cambio de posiciones. Contra Alemania esperó y atacó en velocidad y contra Corea atacó sin esperar y eso es muy difícil, porque una vez que un equipo se acostumbra a defender, después no se puede sacar de ahí”, señaló en técnico.

En un Mundial con sede en Europa, las selecciones de esa región son mayoría en la segunda fase. Ya se fueron 16 selecciones, entre ellas la campeona del mundo, la primera sorpresa de Rusia 2018, y que por primera ocasión desde 1982 ninguna selección africana haya superado la fase de grupos.

Comienza la fase definitiva, donde hay tres duelos directos entre selecciones europeas contra sudamericanas; tres series entre equipos europeos; Bélgica enfrentará a la única selección asiática sobreviviente y Brasil y México protagonizan el único duelo latinoamericano. Comienza la fase final de Rusia 2018.