El Liverpool puso fin el jueves a una sequía de 30 años sin ganar la liga inglesa de fútbol, al coronarse campeón de la Premier League tras la derrota 2-1 del Manchester City ante el Chelsea.

La caída del City en Stamford Bridge significa que el Liverpool tiene una ventaja de 23 puntos sobre el City con siete partidos restantes.

Los "Reds" fueron campeones de Inglaterra por última vez en 1989-90, unos años antes de la creación de la Premier. En las tres décadas que pasaron, los hinchas del actual campeón de Europa vieron celebrar varias veces al Manchester United y al Arsenal, y luego al Chelsea y al Manchester City.

Clave en este título fue el técnico alemán Jürgen Klopp, que volvió a ilusionar a los hinchas de Anfield y le entregó el título de liga número 19 al club, uno detrás del récord de 20 de su archirrival Manchester United.

A pesar de que la pandemia de Covid-19 forzó a suspender por tres meses la temporada y retrasó la coronación del Liverpool, los "Reds" ganaron el título con un récord de siete partidos por jugar.

Esta campaña eclipsó el registro de Manchester United (2000-01) y Manchester City (2017-18), que sellaron sus respectivos títulos con cinco juegos restantes.

Con 28 victorias y solo una derrota en 31 partidos, el Liverpool tuvo un ritmo demoledor y ya en febrero tenía 25 puntos de ventaja, la mayor en la historia de la Premier League.

También fue muy importante en esta campaña, una vez más, el egipcio Mohamed Salah, el primer jugador del Liverpool en marcar 20 goles en todas las competiciones en tres temporadas consecutivas desde que lo hiciera Michael Owen al comienzo del siglo.

El Liverpool además está en camino de superar la marca que impuso el City hace dos temporadas, cuando fue el primer equipo en romper la barrera de los 100 puntos en la Premier League. También podría lograr los récord de puntos en casa (55) y la mayor cantidad de victorias en una temporada (32).

En los últimos 12 meses, el Liverpool ganó la Liga de Campeones, la Supercopa de la UEFA y el Mundial de Clubes, pero la prioridad era recuperar su estatus como el mejor de Inglaterra, algo que era casi un hecho en las décadas de 1970 y 1980.