Julián López El Juli salió triunfador de la corrida 15, la de aniversario en la Plaza México al cortar cuatro orejas.

El madrileño sacó su mejor repertorio de lances, mostró un amplio dominio de los terrenos, arte inconmensurable en la faena de muleta y un valor a toda prueba ante toros mansos y parados.

José María Manzanares y José Mauricio se llevaron sendos apéndices luego de interesantes faenas y no fueron más por la poca colaboración de los ejemplares de sus respectivos lotes.

Diego Silveti no tuvo suerte, saludó en el tercio luego de escuchar dos avisos en su primero y palmas tras otro en su segundo, premios a su entrega, voluntad y deseos de agradar, los cuales se estrellaron con el mal juego de sus toros.

La decimoquinta corrida de la Temporada Grande sirvió de marco para que el maestro madrileño diera una cátedra de lo que es lidiar cualquier tipo de toro, arriesgó la vida ante un lote complicado, descastado y parado, con el que salió triunfador.

Lances con ritmo y cadencia en los que sobresalió un quite por zapopinas, pases meritorios pisando los terrenos de sus enemigos y estocadas en todo lo alto y de magistral ejecución le valieron dos orejas de cada uno de sus astados, la salida en hombros y el reconocimiento del público con gritos de: ¡Torero! ¡Torero!

Manzanares no quiso quedarse atrás y ante las embestidas de su primero hizo una faena derechista en la que destacaron cambiados por la espalda, mató de entera recibiendo y dos golpes de descabello para conseguir un apéndice.

Su segundo se inutilizó y al reserva, manso, parado y con peligro, lo mató rápido para escuchar palmas.

José Mauricio realizó buenos lances, mejoró en la faena de muleta y despachó con una estocada deficiente, la cual le privó de conseguir un segundo apéndice, pues sólo le otorgaron uno. En su segundo abrevió para ser silenciado.

Diego Silveti saludó luego de dos avisos en su primero; con su segundo escuchó un bocinazo y palmas tras valiente labor.