Hasta para soñar hay límites. Es la filosofía que adopta Diego López Díaz para conseguir los resultados deportivos que ahora le reconoce el gobierno mexicano.

El oriundo de Xalapa y de 25 años acumuló medallas de oro en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019, en los Campeonatos Mundiales de Paranatación de Londres 2019 y obtuvo plaza para Tokio 2020, lo que lo llevó a ser distinguido con el Premio Nacional de Deportes 2019 como atleta paralímpico.

Pero esto sólo es resultado de saber soñar sin perder el objetivo que tiene trazado.

“Soy una persona que sueña mucho, tengo demasiados sueños, y uno de esos es, el primero que tengo en mente desde que empecé, ser medallista paralímpico; es una de las cosas que me falta hacer, ése es el sueño que tengo y la meta a este momento. Después tengo otro sueño: me gustaría ser de los máximos medallistas que tenga México. He tenido compañeros que han ido a varios Juegos Paralímpicos, han ganado y me gustaría tener una historia como ellos y es lo que viene después de Tokio 2020”, compartió.

La conversión de esos sueños terrenales en logros deportivos, la convivencia con otras personas exitosas, la orientación de su entrenador Rafael Gutiérrez, sus padres Domingo López y Lucrecia Díaz y el reconocimiento a su esfuerzo son el combustible para ir por la siguiente meta.

“Una de las cosas que me ha hecho llegar a dónde he llegado es tener buenos guías, siento que tengo el mejor guía (su entrenador), yo creo en él, sé que me ha llevado paso a paso en esta carrera deportiva y mi familia. Yo creo que son los que me dicen que se vale soñar, pero hay sueños que son extremadamente guajiros, siempre tengo gente que me aterriza en lo que es, convivir con gente que también tiene metas, que tiene metas para mí y me han ayudado a estar donde estoy”, expuso el veracruzano.

Diego López disfruta el cine, comer mariscos en sus ratos libres y asistir a exposiciones de autos, sobre todo en la Ciudad de México, donde pasa la mayor parte del tiempo, pero también “me gusta mucho ir a mi casa, ir a mi pueblo, con mis amigos de Veracruz”.

Aunque desea extender lo más posible su carrera deportiva, se prepara como administrador de negocios en la Universidad Anáhuac porque “yo sé que mi carrera deportiva puede en cualquier momento terminar, siempre hay que estar prevenido y una de las cosas que siempre nos va a dejar el deporte es el estudio”.

La preparación con disciplina y pasión, agrega López Díaz, es la clave para obtener los resultados en la vida cotidiana, no sólo en el deporte.

“Una persona que enfoque con disciplina y con pasión lo que hace, le va a ir muy bien, va a tener un muy buen puesto, si se sigue preparando va ir ascendiendo en alguna empresa. Es algo que me ha dejado bien marcado el deporte, el trabajo y el deporte traen recompensas”, precisó.

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