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Derrota del Canelo: la diferencia entre fracaso y oportunidad
El golpe bajo ante el ruso Dmitry Bivol no es una catástrofe, pues no minimiza la reputación del boxeador mexicano como figura mundial, sino que le abre puertas a mejores oportunidades, analizan especialistas.

Saúl "Canelo" Álvarez, boxeador mexicano. Foto: Reuters
Pasaron nueve años para que Saúl "Canelo" Álvarez volviera a experimentar el otro lado de la conferencia de prensa posterior a una pelea de boxeo: la del derrotado, aquel que cubre sus ojos con unas gafas oscuras para disimular la serie de sentimientos que le acongojan, como el dolor, la tristeza, la impotencia y la frustración.
El haber vivido una segunda derrota en 61 peleas como profesional, tras haber sido superado por Dmitry Bivol en el rango de las 175 libras, también abrió de nuevo el debate en cuanto a qué tan sólida es su trayectoria y reavivó a aquellas voces que lo califican como un boxeador “inflado” que solo ha sido producto de la televisión. Pero "Canelo" tiene argumentos para noquear a esos adjetivos y la caída le permite una oportunidad para regresar con más fuerza.
“Deportivamente hablando no pesa demasiado esta derrota, sí duele porque fueron nueve años invicto (su primera derrota había sido en 2013 ante Floyd Mayweather Jr.), sin embargo, ‘Canelo’ tiene la posibilidad de regresar mucho más fuerte (…) El que llegue una derrota de esta manera debe de ser un despertar un poco rudo, pero le abre un abanico de posibilidades impresionantes”, destaca Erika Montoya, periodista con 19 años de experiencia en boxeo y colaboradora de Grupo Milenio y DAZN.
La especialista refiere que un punto en contra que ha arrastrado ‘Canelo’ en toda su trayectoria es que desde sus inicios, a los 15 años, captó la atención de las grandes televisoras, quienes empezaron a darle cobertura y a hacer sonar su nombre, lo que pudo desarrollar ese concepto de “inflado”. No obstante, el rendimiento deportivo y los cinturones ganados desmienten esa palabra.
“‘Canelo’ tiene la capacidad de polarizar a la gente, o lo aman o lo odian, pero eso provoca que no puedan ver la realidad. Se ha ganado la credibilidad con creces desde su pelea con Austin Trout (2013) o tal vez un poco antes, demostrando que no fue un producto de televisión, sino un producto probado que salió adelante, que ha enfrentado a grandes campeones y ha quitado invictos a muchos, ha destronado a nueve campeones del mundo y solamente tres de los 11 títulos que tiene son vacantes. Si alguien dice que es un producto inflado no sabe nada de boxeo”.
El primer título mundial de Saúl Álvarez fue en 2011, con sólo 21 años de edad, cuando venció a Matthew Hatton por el cinturón súper welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Sumó otras 10 coronas entre 2013 y 2021 contra figuras como Liam Smith, Miguel Ángel Cotto, Gennady Golovkin, Rocky Fielding y Sergey Kovalev, además de ser el primer latinoamericano que se convirtió en campeón unificado de las cuatro organizaciones principales del boxeo (OMB, AMB, CMB y FIB) en una división (súper mediano).
Es por ello que para Eduardo Lamazón, periodista y analista de boxeo con más de 40 años de experiencia, el status de "Canelo" no va a cambiar por la derrota ante Bivol, pues advierte que seguirá teniendo peleas por contratos millonarios y peleando por más cinturones, aunque sí señala que esta caída debe marcarle un aprendizaje.
“No veo una situación catastrófica porque 'Canelo’ perdió fundamentalmente por el asunto del peso (…) Ahora se dio cuenta de lo importante que es el peso en el boxeo, por naturaleza Bivol es entre cuatro o cinco kilos más grande que ‘Canelo’ y cargar eso es dificilísimo, lo muestra la historia, pocos lo han conseguido, normalmente se claudican en la búsqueda de títulos más altos. ‘Canelo’ va a volver a pelear pronto, está relativamente joven todavía para el boxeo”.
El analista de TV Azteca y autor de más de 7,000 artículos sobre boxeo señala que la animadversión contra Saúl Álvarez también puede derivarse de su personalidad e incluso de sus rasgos físicos, que no le dan esa estirpe de “boxeador del pueblo”, como sí ocurrió con Julio César Chávez o Jorge "Travieso" Arce. Recalca que esas críticas solo se avivaron en cuanto "Canelo" perdió, pero que sólo son cuestiones subjetivas.
“Su reputación me parece buena, es un tipo que va pronto para los 20 años en el ring, lo que pasa es que por sus características personales, la gente con la que se codea y sus lujos fastuosos han hecho que no sea un producto del pueblo, pero si al ‘Canelo’ le quitamos todo el oropel tendríamos que decir que es un buen boxeador de 61 peleas que ha ganado todas menos cuatro (dos derrotas y dos empates). En ese sentido, ¿de qué lo podemos culpar? ¿Por qué es arrogante?, pero no lo es, es un tipo serio, pero nunca ha sido descortés ni falta al respeto”.
Un punto clave en la construcción de su figura, recalca Erika Montoya, es el reto que ha asumido "Canelo" para subir y bajar de categorías de peso, peleando con figuras en divisiones como súper welter, mediano, súper mediano y semipesado: “No le veo un asterisco en su reputación debido a que él está haciendo lo que nadie, está buscando retos porque muchos de los campeones entran en una zona de confort en donde no buscan más. Pocas veces vemos a boxeadores unificar títulos y mucho menos saltar de divisiones, muchos se quedan estancados años en su división”.
En cuanto a la relación de "Canelo" con sus patrocinadores y la credibilidad en las apuestas, ambos especialistas explican que no habrá un cambio a corto plazo, pues esa imagen que se ha ganado a lo largo de 17 años como profesional lo mantiene firme. También observan que después de haber perdido con Mayweather en 2013 aprendió a generar mejores relaciones comerciales y su autogestión financiera ha sido más eficaz.
En su futuro inmediato se vislumbran tres rivales: el propio Dmitry Bivol, a quien le podría conceder el derecho de una revancha; Gennady Golovkin y la posibilidad de una tercera pelea; e incluso Olexandr Usyk, aunque este último pertenece al peso completo, por lo que sería una carta a largo plazo. Pero antes de confirmar una cita con alguno de ellos, "Canelo" tiene que sentarse a analizar lo que ocurrió con Bivol y redirigir su futuro.
“Tiene que analizar muy bien en qué división se queda y cómo debe de hacerlo, la división de 175 libras sin alguna cláusula de rehidratación no es algo en lo que ‘Canelo’ se sienta cómodo. Va a tener que analizar muy bien qué movimientos va a hacer porque tiene que regresar con la misma fuerza, no puede tener una actuación tranquila o que no haga ruido, tiene que ser una pelea fuerte y una de las opciones puede ser contra Golovkin”, remata Erika Montoya.
Históricamente, después de pelear en mayo, Saúl Álvarez regresa a la actividad entre septiembre y noviembre, por lo que le esperan meses de análisis respecto al temblor que vivió contra Bivol, que desestabilizó su presente pero no su legado. La madurez será clave para recomponer la ruta de esa reputación como número 1 del mundo a nivel libra por libra.
kg