“Enfermos al futbol”, los han llamado. El gobierno alemán dio su aprobación para continuar con la Bundesliga, que tiene en la agenda nueve jornadas más para conocer al campeón.

¿Por qué es necesario jugar el torneo lo antes posible? ¿Responde a una enfermedad o a un tema económico?

“El Estado vende la salud de la población y de los enfermos al futbol. Es perverso”, dijo Johannes Vetter, campeón alemán mundial en el 2017 en lanzamiento de jabalina. El atleta es parte de una ola molesta de opiniones por la decisión de continuar la competencia.

“No creo que el futbol tenga esta posición especial y se siente sobre todos los demás sólo porque genera mucho dinero”, opinó la excampeona mundial de lanzamiento de peso Christina Schwanitz.

Alemania como tal, es el país europeo que mayor gasto hace en el mercado de patrocinios, con un total de 6,260 millones de euros, seguido de Reino Unido (4,560 millones) e Italia (1,940 millones), según el estudio de European Sponsorship Association y Nielsen Sports.

Sin actividad, los clubes alemanes de Primera División caminaban en una pérdida de ingresos operativos totales de 650 a 750 millones de euros al finalizar la temporada, de acuerdo con cálculos de la agencia estadística KPMG Football Benchmark.

La Liga Alemana de Futbol (DFL) podrá reiniciar la actividad a partir de la segunda quincena de mayo tras la suspensión de la actividad hace casi dos meses, por la pandemia, dijo el miércoles la canciller Angela Merkel.

Tras la decisión del gobierno —que toma en cuenta a los 16 estados federales de Alemania—, la Liga envió un correo a los 36 clubes de las dos primeras divisiones.

“Después de la evaluación de todos los argumentos, el presidente de la DFL decidió retomar la Bundesliga 1 y 2 a partir del 15 de mayo”, señaló el mail, desvelado en un primer momento por los diarios Bild y Kicker.

Y se hará siguiendo ciertas reglas del plan sanitario: todos los partidos deberán jugarse sin público, se aplicará test de detección del coronavirus (al menos una vez por semana) a toda persona que participe en los entrenamientos o en los partidos y obligatoriamente en la víspera de los partidos.

El plan establece que en los partidos de Bundesliga habrá un máximo de 213 personas, cifra que en la Segunda División se rebaja a 188 personas. Además, en el exterior habrá otros 82 profesionales fuera del estadio, todos con la única misión de garantizar las operaciones del encuentro.

La liga trabaja ahora con cinco laboratorios médicos que monitorizarán el estado de los futbolistas y menciona que Alemania está preparada para 818,000 test semanales, por lo que el futbol profesional no representaría ni 0.4% de todas las pruebas por Covid-19. La Bundesliga defiende desde hace tiempo esta reanudación, vital para la supervivencia económica de un sector que emplea en Alemania a 56,000 personas.

Si las nueve últimas jornadas de la Primera y Segunda División pueden disputarse, los clubes alemanes recuperarán 300 millones de euros de derechos de televisión.

La competición en sus retransmisiones domésticas definió hace unas semanas con Sky y Dazn cómo se podrían abonar las facturas pendientes. Y en la negociación se advirtió que de no reanudarse la actividad, se daría paso al rembolso de los pagos.

“Me gustaría agradecer a los políticos por la decisión, que permite que la temporada de la Bundesliga se termine. Esto garantiza que las decisiones deportivas se tomen en el campo y no en la sala de juntas”, expresó el presidente del Bayern Munich, Karl-Heinz Rummenigge.

El presidente ejecutivo del Borussia Dortmund, Hans-Joachim Watzke, destacó que la reactivación en el futbol alemán es parte de la apertura de muchas industrias en el país, bajo el cumplimiento de reglas estrictas.

“Esto también se aplica al futbol profesional. En Borussia Dortmund somos conscientes de que tenemos una gran responsabilidad. Haremos, sabiendo que no puede haber garantías, todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar el mayor grado de seguridad posible a fin de evitar nuevas infecciones entre los jugadores y sus familias. Jugar a puerta cerrada es un desafío enorme, especialmente para un club como BVB, que saca mucha fuerza de la pasión de sus seguidores. Sin embargo, no habría sido económicamente viable que los clubes permitieran que la Bundesliga se detuviera hasta que los espectadores pudieran regresar a los estadios”.

El futbol profesional alemán se coloca, entonces, como el primero de las Big Five en regresar; además, antes del anuncio ya hacían entrenamientos individuales, con algunos trabajos en grupo. También, los clubes realizaron un total de 1,724 pruebas de coronavirus entre jugadores y el resto de personal esencial para el regreso de los partidos. De ahí surgieron 10 casos positivos que fueron trasladados a las autoridades sanitarias y están bajo cuarentena.

Más sobre el negocio:

  • 270 millones de dólares por patrocinios retomarán los equipos en total.
  • 6,757 millones de dólares (4% más que en el 2018) es el gasto que hace Alemania en patrocinios.
  • 21,591 millones de dólares dio la Bundesliga a los equipos con menores ingresos del torneo (debido a la pandemia).
  • 151 millones de dólares son las pérdidas de ingresos que tendría la Liga de no contar con público.

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