Uno de los recuerdos de la niñez favoritos de Devin Booker, estrella de los Suns, es el de su mamá cocinando platillos mexicanos que aprendió de su padre. El líder en puntos del equipo esta temporada está unido a México por sus raíces y es consciente de la importancia de su multiculturalidad.

Su abuelo, Jorge Gutiérrez, nació en Los Nogales, Nuevo León, y también emigró a Michigan, donde Booker creció. Su mamá, Verónica, es mexicana-puertorriqueña.

“Él (su abuelo) apoyó mucho todo lo que hice y sigo haciendo hoy. Un par de cosas que aprendí de mi abuelo fueron sobre el trabajo duro y la dedicación a un oficio. Además, ser el apoyo para su familia y la pieza central del núcleo familiar y lo importante que es eso”, dijo el joven de 24 años en un video promocional de los Suns por el mes de la herencia hispánica.

Pero fue hasta los 18 años, cuando el basquetbolista llegó a Phoenix, que pudo conectar completamente con su herencia latina, lo que le ha permitido generar una mayor afinidad con los fans hispanos. De acuerdo al portal The Ringer, para 2018 la población latina de Phoenix era del 43%, siendo la demografía más numerosa de la región.

Es esta multiculturalidad, sumada a su gran talento como basquetbolista, la que le ha permitido convertirse en uno de los principales atractivos de la franquicia. En entrevista con El Economista durante el último encuentro de la NBA en México, donde los Suns fueron uno de sus protagonistas, Jason Rowley, el presidente y CEO de la franquicia, explicó:

“La última vez que estuvimos aquí teníamos afición de ambos bandos y conforme fue avanzando el partido, el apoyo para nuestro equipo fue creciendo y para Devin Booker, en particular, porque él tiene patrocinadores aquí, relaciones en México. Hizo un muy buen trabajo en acercarse a la comunidad y esas conexiones también ayudaron a crecer la base de aficionados (de los Suns) aquí en México”.

Después de la primera vez que el alero de los Suns jugó en México, buscó permanecer ligado a nuestro país; lo hizo a través de un acuerdo para ser embajador de la marca Zucaritas, con quien realizó un par de eventos.

Booker es uno de los principales centros de atención en las Finales de la NBA y de la nueva ola generacional. Promedia 27.7 puntos por partido en los Playoffs 2021, 4.5 asistencias y 5.8 rebotes.

En 2018, al firmar un contrato por 158 millones de dólares por cinco años, se convirtió en jugador mejor pagado en la historia de la franquicia. Es una de las estrellas de la NBA que gana por encima de los 30.5 millones al año y tiene contrato hasta la temporada 2023-24 con los Suns, en la que su salario crecerá hasta los 36 millones.

El basquetbolista, que ha declarado su deseo de participación con el equipo estadounidense en los Juegos Olímpicos, sería el sexto deportista mejor pagado de la justa veraniega.

Además, sus ingresos fuera de la cancha suman otros 7 millones anuales. En su lista de patrocinadores figura Nike, Finish Line y Call of Duty. Su atractivo comercial también se traslada a las redes sociales, donde acumula más de cuatro millones de seguidores tan sólo en Instagram.

En 2018, previo a que el jugador fuera “agente libre" por su marca de calzado, Nick DePaula experto en el análisis de la industria de los contratos de calzado en la NBA, señaló: “Book es un tipo que, creo, llena todas las casillas en términos de lo que buscan las marcas: estilo fuera de la cancha, un estilo de juego emocionante en la cancha, un encestador explosivo, un chico joven. Creo que podría ser el chico al que se dirigen muchas marcas a continuación”.

En ese entonces, Nike firmó una extensión de contrato con el basquetbolista, el monto del acuerdo no trascendió.

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