América logró ingresos por 52.1 millones de dólares por la venta de futbolistas formados en sus fuerzas básicas, pero cuyo rendimiento económico podrá aumentar gracias a mecanismos de solidaridad regulados por la FIFA, reservas de algún porcentaje en una transferencia futura, por derechos de formación y cláusulas de participación de los jugadores.

Formar un jugador y venderlo siempre será la mejor operación financiera en el futbol, opinan expertos consultados por El Economista, pero que prefirieron reservar su identidad. Con una inversión a escala en fuerzas básicas, a edades tempranas, se aprovecha el talento de los jóvenes futbolistas y, en caso de ser atractivos para el mercado internacional de fichajes, podrán salir del club a cambio de un precio elevado, según los antecedente en América. Además, el club puede imponer condiciones sobre el potencial de crecimiento deportivo y financiero del jugador.

“América exporta jugadores y, evidentemente en los próximos años, en función del rendimiento de los jugadores, cobrará mecanismos de solidaridad por Diego Lainez, Edson Álvarez, incluso Raúl Jiménez, porque son jugadores jóvenes que los están mandando en buen momento y pueden cobrar cuando se vayan vendiendo”, sentenció un abogado deportivo que colabora con clubes mexicanos.

Ajax informó que pagó 16.8 millones de dólares por la venta de Edson Álvarez, aunque no detalló si América se reservó un porcentaje por una transferencia futura, como sí lo hizo en la venta de Diego Lainez a Real Betis, donde el club obtendrá 20% de la operación en una venta futura.

El abogado deportivo, quien prefirió omitir su identidad, indica que hace 10 años los clubes mexicanos carecían de una estructura administrativa para obtener ingresos económicos por los mecanismos de solidaridad.

Desde el 2001, la FIFA modificó el reglamento de transferencias e incluyó los pagos por derechos de formación, que se le otorga a los equipos que colaboraron en el desarrollo de los futbolistas de los 12 a los 21 años, y se paga una prima según el grado de inversión de las ligas donde participó el jugador.

Otra herramienta son los pagos de solidaridad: los clubes formadores entre los que desarrollaron a jugadores entre los 12 y 23 años se repartirán 5% de los fichajes futuros del jugador.

Así fue con Raúl Jiménez, por el que América recibió 1.3 millones de dólares como cláusula de venta en su traspaso a Atlético de Madrid, en función del aumento de valor del jugador.

Después, en su fichaje a Wolverhampton, el club se apegó a las cuotas de solidaridad que ha impuesto la FIFA, de los 42.6 millones de dólares que pagó el club inglés a Benfica por Raúl, América ingresó 2.1 millones de dólares por mecanismos de solidaridad, debido a que es un fichaje internacional después de cumplir los 23 años, se reparte 5% entre los clubes que contribuyeron a la formación del jugador.

“Los precios de las transferencias no alcanzan lo que los clubes quisieran. Lo que hacen los equipos es reservar un porcentaje en caso de una venta futura, es lógico y válido. Algunos clubes en México lo han hecho con cierto éxito, como Pachuca, por lo que, cuando hay una segunda venta por el jugador, cobran un monto adicional”, señala el especialista en temas legales y deportivos.

Edson Álvarez se colocó como la operación que mayores rendimientos económicos dejó a América, con 16.8 millones de dólares. La venta del defensa supera los rendimientos que generó Raúl Jiménez al club, 11.7 millones de dólares por la venta a Atlético de Madrid, a los que se le sumaron 3.4 millones por cuotas de solidaridad por las transferencias del delantero a Benfica y Wolverhampton.

Raúl ya dejó un rendimiento de 29% sobre el valor original del fichaje.En el futuro, Diego Lainez y Edson Álvarez seguirán dejando beneficios económicos a América.