“Está absolutamente al límite. Ahora depende si mantiene el ritmo de la escalada. Hasta desde Japón nos están siguiendo en la plataforma de Eurosport. Y Richard Carapaz ahí va, espectacular. Alberto Contador va tirando de riñones, ¡qué imagen más bonita! Ojo al tapón de gente porque Contador está en su momento clave. Se retira el tres veces campeón de la Vuelta a España”.

Los narradores tienen la atención en los últimos 3 kilómetros de la escalada de Contador. Es 9 de septiembre del 2017, hay neblina y muchos fans en la pista. Todos gritan alentando al español, han esperado muchas horas en las montañas de España para verlo.

“Demasiados coches de seguridad, motos, un despliegue tremendo de policías. Cierre, Contador, ¡gracias! Dos palmadas en el corazón, la sonrisa después de tremendo esfuerzo y la señal del pistolero”.

Hace casi dos años de esa escena y Alberto Contador sigue cuesta arriba, no quiere desprenderse del ciclismo, permanece a su lado con el conocimiento y con los planes a futuro. El Pistolero compartió con El Economista sus opiniones sobre los valores que se han perdido en el ciclismo, la nueva administración que hace de su vida y el potencial que ve en México para crear un proyecto. Él está dispuesto a colaborar si la pista se ve viable.

—Rafael Nadal concretó hace poco invertir en ‘Rafa Nadal Tennis Centre’ en Cancún. ¿Qué tan viable es México para invertir en algún proyecto de ciclismo con tu nombre?

Estaba comentando en una reunión que México tiene un potencial tremendo para poder sacar ciclistas. Por ejemplo, los mejores embajadores de Colombia están siendo los ciclistas, el mejor embajador de Ecuador es Richard Carapaz, que acaba de ganar el Giro de Italia y ha puesto de nuevo a Ecuador en el mapa. México tiene quizá una parte que está desaprovechando y si existiese una academia (como por ejemplo mi fundación) pero aquí, estoy seguro que saldrían grandes ciclistas y después de un tiempo —no muy largo— estarían disputando el Tour de Francia. Hay mucho trabajo por hacer, pero se puede.

Me comentaban: ¿tú estarías dispuesto? Y yo podría estar dispuesto si pudiéramos llegar a algún tipo de acuerdo con autoridades y patrocinios. Podríamos intentar organizar algo, pensando en un proyecto del país (México) con su bandera. Se pueden hacer cosas buenas y México en este sentido, está desaprovechando oportunidades.

El mensaje que dejo a los ciclistas mexicanos es: disfruten y luchen por sus sueños y aplicar un lema que siempre llevo, “querer es poder”.

—Inicias como comentarista del Tour de Francia 2019 con Eurosport, ¿qué elementos diferenciadores aportarás a la audiencia?

No quiero perder la visión que lleva un corredor. ¿Sabes la gran cantidad de cosas que le están pasando por la cabeza de inseguridades? Quiero intentar transmitirlo y adelantar lo que puede pasar, es decir, la táctica. Y esto es un riesgo porque al final te la juegas y no sabes cuál será la que tome el competidor. Puedo intuir y ponerme del lado del corredor. Me acabo de retirar y es la gente con la que he competido, los reconozco al segundo y rápido.

—Te han hecho muchos documentales, entrevistas y el libro ‘Alberto Contador: tres sueños cumplidos’. ¿Cómo se debe actualizar tu biografía?

Hay que agregar un año y medio que estoy disfrutando mucho, porque al final cuando estás en el deporte profesional, entregado al ciclismo y eres un líder, vives 24 horas para la bicicleta. Ahora disfruto de cosas que son súper sencillas, pero que antes no podía hacer por ser un deportista profesional. Tanto con mi fundación y con las diferentes marcas con las que estoy. Doy conferencias y bueno, al final es estar activo pese a que ya me retiré, pero cuando estaba del otro lado no me visualizaba de esta manera. Pensaba en más tranquilidad y al final estoy casi siempre de viaje, pero ya de manera más relajada.

—¿Qué planes tienes a corto y mediano plazo?

La fundación me da un trabajo enorme. Recientemente con mi hermano e Iván Basso, exciclista italiano, incorporamos una parte para el ciclismo adaptado. También estaré en televisión, con mis marcas, eventos, conferencias. Es bastante trabajo, pero cuando has sido ciclista profesional las 24 horas del día, no te parece trabajo.

—¿Qué valores consideras se han perdido en el ciclismo al nivel de las grandes competencias internacionales?

Sin generalizar una serie de valores, se ha perdido el respeto y camaradería de los más jóvenes a los más veteranos. Eso ha cambiado por completo. Me acuerdo cuando era profesional y veía a corredores veteranos que tenían una historia tremenda, los grandes nombres, casi me apartabas para dejarlo pasar. Ahora es lo contrario, eso es lo que más destacaría.

—¿Por qué la fama de grandes atletas estrella hace casi imposible poder hablar con ellos?

Hay una cosa clara. El ciclista cuando está en activo y es el foco en el Tour de Francia necesita aislarse. Es una semana de tensión y responsabilidad tremenda. De la rentabilidad del patrocinio, 80% depende de ganar el Tour de Francia. Yo no veía la prensa, a los medios de comunicación los tienes que gestionar bien, con un jefe de prensa y mánager. Pero, al pasar la línea de meta, te debes también a la gente por los medios de comunicación y eso es importante tenerlo presente. Lo único es que cuando empiezas a conseguir éxito, sigues siendo la misma persona con los mismos valores, prioridades, amigos. Pero la gente te deja de ver como Alberto y te ven como Contador. Ellos hacen una visión diferente pero sigo siendo el mismo Alberto, sólo que llegan victorias o un contrato grande.

—¿Qué le aconsejas a los ciclistas jóvenes que empiezan a administrar millones por firmas de contratos? Tú empezaste a los 20 años con un ascenso veloz.

Nunca perder la visión de dónde vienes. Si consigues seguir con tu gente es complicado que pierdas la cabeza, las nuevas personas podrían causar confusión. Mis amigos y mi familia han sido importantes desde el inicio y ahora que me he retirado sigo igual. Hay que tener el prisma y ser consciente de que el ciclismo y el deporte profesional son capítulos de tu vida. Puede ser pasión pero es una etapa y una vez que termines vas a tener que dedicarte a otra cosa, o te quedas en tu casa, pero te cambia el entorno, dejarás de ser el foco de atención y hay que estar preparado para ello.

—¿Qué consejo le darías a los atletas que han pasado por un episodio de dopaje y buscan recuperar su credibilidad?

Hay tantos casos particulares y diferentes cada uno. Pero algunos han sido castigados siendo inocentes, y otros que no, porque han hecho algo y hay que pagar por ello.

—¿Qué patrocinios se han quedado en tu cartera después del retiro?

Ahora tengo más patrocinios. Lo que sucede es que cuando estás en activo muchos contratos los limita el equipo porque aprovecha al ciclista para negociar sus contratos. Se pueden hacer personales, pero con marca de bicicletas no, pero sí con gafas, ropa, complementos.

Hoy las redes sociales son muy importantes y si eres activo en ellas, le juega un retorno importante a las marcas.