Al final, las naciones de poca tradición futbolística le otorgaron el Balón de Oro de la FIFA a Cristiano Ronaldo. La emoción invadió al portugués en el preciso momento en que Pelé mencionaba su nombre y lo acreditaba como el mejor futbolista del mundo. La tranquilidad llegó a su cuerpo luego de observar los últimos cuatro años la coronación de Lionel Messi y, en ésta edición, el voto de los países africanos, así como de naciones con un ranking bajo, significaron el activo más importante para que el delantero se hiciera con el trofeo, por segunda ocasión en su carrera.

Para FIFA, vale lo mismo el voto de Brasil que de las Islas Turcas y Caicos, la selección menor clasificada por el ranking del organismo, en el sitio 207.

En la votación más cerrada desde el 2010, Ronaldo fue votado en 166 ocasiones como la primera opción del galardón y que otorga cinco puntos; 142 fueron como el segundo más valioso y 104 sufragios le otorgaban el tercer sitio. La tercera parte de los votos en posición de privilegio que recibió CR7, es decir 58, la emitieron los participantes del continente negro, según un recuento de El Economista.

El portugués sumó (como la primera opción) 18 votos de capitanes, 20 de técnicos y la misma cantidad de periodistas, todos pertenecientes al continente africano. La admiración que se tiene por el delantero de Real Madrid se refleja en los futbolistas de selecciones como Cabo Verde, Congo, Eritrea, Guinea-Bissau, Lesotho, entre otras, que sufragaron por él.

Europa le dio a Ronaldo 36 sufragios de posición principal, sumando los votos de capitanes, entrenadores y periodistas; destacan las elecciones de Steven Gerrard, capitán inglés, e Iker Casillas, capitán español; los demás votos fueron de naciones como: Chipre, Islas Faroe, Islandia y Luxemburgo, entre otras.

En comparación con la edición del 2012, donde Cristiano apenas recibió 82 designaciones a primer lugar, los votantes de la Concacaf apenas le dieron nueve votos y Sudamérica apenas un solo sufragio en favor; para esta edición, América del Norte le dio tres veces más votos (27) y Conmebol, cuatro sufragios más.

Por su parte, Lionel Messi recibió 184 votos menos respecto de la edición pasada. De los 302 sufragios de cinco puntos que lo hicieron ganar su cuarto Balón de Oro, para el 2013 sólo 118 fueron de primera opción. Aun así, la tercera parte de los capitanes lo considera como el segundo mejor futbolista del año, 35% de los periodistas y 53 técnicos también lo consideran por detrás de Cristiano Ronaldo.

Fueron precisamente los entrenadores quienes menos apostaron por el argentino, ya que en el 2012 fueron un total de 113 estrategas los que votaron por La Pulga y para ese año la reducción fue poco más del doble.

En Sudamérica, la aceptación de Messi aumentó de tres votos en el 2012, cuando ganó su última distinción, a 11 sufragios este año.

De las diferencias de 26 puntos porcentuales en el 2011 y 17 puntos en el 2012, el rango ganador que tuvo Ronaldo fue de apenas 3.27 puntos porcentuales. Messi superó la mitad de aprobación con los entrenadores y llegó a 44% con los periodistas y 46.4% con los capitanes.

Ahora, Cristiano alcanzó la aprobación de primer lugar en 34% (63) de los 184 futbolistas que emitieron voto, entre los técnicos alcanzó una aceptación de 31% (55) y 48 periodistas (28%) le dieron la primera posición al capitán de la selección lusa.

Ribéry ganó entre los periodistas

El mediocampista de Bayern Múnich acumuló 163 menciones totales como mejor futbolista del mundo y aunque superó en 45 votos de privilegio a Messi, registró 97 sufragios menos para la posición que otorga tres puntos en la votación.

Sin embargo, para los periodistas, Franck Ribéry fue el ganador, ya que alcanzó el mayor índice de aceptación entre las tres categorías de participantes, con 46%, lo que significa 80 de 173 periodistas que participaron en la votación.

Las naciones de la UEFA, confederación donde participa el futbolista, también privilegiaron al francés, ya que 63 designaciones de primer lugar vinieron de países europeos.