Una roca amorfa a más de 20 metros del nivel del mar sostiene los pies y los sueños de Adriana Jiménez (Ciudad de México, 20 de enero de 1985). A esa altura, la adrenalina es inevitable por más experiencia que tengas, cuenta la clavadista, pero si hay algo más fuerte que esa sensación de nervios son sus ganas de trascender y dejar un legado para el deporte extremo en México.

Ady Jiménez, como se autonombra en sus redes sociales, donde suma más de 52,000 followers (entre Instagram, Facebook y Twitter), es la única clavadista de altura profesional activa en México. En total, señala que este deporte tiene a “no más de 10” representantes en el país y ella es la única mujer. La falta de estructura, instalaciones y difusión hace que sea una disciplina todavía enigmática pero que sí resulta redituable para quien la practica.

“Los clavados de altura no son muy populares en México ni en el mundo porque apenas se van descubriendo instalaciones, en nuestro país no hay una como tal, es también por eso que no se da a conocer. Las autoridades aún no han volteado hacia mi deporte, somos muy pocos practicándolo, soy la única mexicana que ha abierto la brecha, que entrena, compite y está activa”, señala la atleta de 36 años en entrevista con El Economista.

Entre sonrisas, señala que llegó a esta disciplina “por mero accidente”. Tenía 29 años, llevaba una década retirada de los clavados convencionales y se dedicaba a entrenar niños en el Comité Olímpico Mexicano (COM). Sin embargo, un compañero suyo que daba shows de altura en Bélgica le dijo que requerían a una clavadista latina en ese espectáculo. Ady, aunque nunca había saltado 20 metros, decidió ir a la aventura y desde entonces sus oportunidades de vida se abrieron.

“Nunca había saltado desde los 20 metros, pero en ese momento lo hice porque quería saber qué se sentía. Cuando caí al agua supe que mi carrera aún no estaba terminada, que tenía que hacer algo con eso, me fui a trabajar al show de Bélgica, luego a otro espectáculo y después mandé los videos de mis clavados a Red Bull cuando abrieron una convocatoria para mujeres (para su Serial Mundial) en 2014. Me dieron la oportunidad de entrenar y después de competir”.

Los clavados de altura fueron reconocidos en 2013 por la Federación Internacional de Natación (FINA) como una de sus variantes oficiales y como un deporte de alto rendimiento con miras a ser olímpico, lo que le abrió una oportunidad 100% profesional deportiva y económicamente a la representante mexicana.

Empezó a competir en el Serial Mundial de Clavados de Altura de Red Bull en 2014 y hasta 2019 (2020 se canceló) participó como titular, pues en 2021 entró como wild card por decisión propia debido a algunas lesiones. Es la única latinoamericana que ha entrado al podio, posicionándose en segundo lugar en 2018 y en tercero en 2017 y 2014, justo el año en el que se inauguró esta competencia.

Además, gracias a que FINA dio el aval de alto rendimiento a este deporte, Jiménez consiguió un oro y una plata en campeonatos mundiales celebrados en 2017. Como consecuencia, Conade la ingresó al sistema Fodepar y le entregó una beca hasta 2019, que recuperó en enero de 2021 luego de una demanda. No obstante, recalca que aún le deben el retroactivo de los meses en los que no la recibió.

“Es una gran ventaja que tiene mi deporte, porque sí es redituable siempre y cuando te posiciones dentro de un top 5 o top 4 mundial. Es redituable porque ellos (los organizadores) se hacen cargo de todos tus gastos, viajes, alimentación y regreso al lugar que tú quieras, solo tienes que conseguir un seguro de gastos médicos y viajas por todo el mundo. Es un ganar-ganar de manera cultural, satisfacciones personales y te rodeas de experiencias buenas, aunque también tienes que trabajar fuerte”.

¿Existen diferencias entre tu preparación como clavadista extrema y la de una convencional?

“Es exactamente lo mismo, entreno como el deporte de alto rendimiento normal, obviamente tienes que cuidar un poco más algunas partes de tu cuerpo para aguantar el impacto, debes trabajar mucho la fuerza en piernas, tobillos, espalda, rodillas, cuello, ir a fisioterapia, vitaminarte bien, comer bien y tomar mucha agua”.

Desde que comenzó en esta disciplina en 2014 ha contado con diferentes patrocinadores como Speedo, Flexi, Electrolit, Amstel Ultra, Drainex y Kappa, entre otras. “Siempre he tenido apoyo por parte de patrocinadores”, menciona, pues incluso llegó a participar en el programa de televisión, Exatlón, en 2019.

Otro beneficio a su vida le llegó también por una beca, pero por parte del programa Élite de la Universidad Anáhuac. El director y fundador de dicho programa, Gustavo Alpuche, le ofreció una beca del 100% para estudiar una Maestría en Estrategias de Capital Humano luego de haber sido campeona del mundo en 2017 y tras haber egresado de la UVM como Licenciada en Administración del Deporte. Adriana concluyó su posgrado en 2020 en línea, aprovechando el tiempo en pausa que le dio la pandemia.

¿Cómo te ayuda tu preparación académica para explotar mejor tu carrera deportiva?

“Va a ser un gran reto cuando me retire el encontrar el punto importante de cómo explotar, ya estoy viendo algún panorama, me encantaría seguir apoyando a mi deporte desde fuera, otorgarle a México algo de todo lo que me ha otorgado a mí, haciendo alguna estructura y apoyando a los atletas. También me gusta dar conferencias y los medios de comunicación, muchas veces lo que estudias no lo ejerces como tal porque encuentras en el camino oportunidades y dones ocultos que se van presentando”.

Adriana ya no es aquella niña que empezó en los clavados convencionales desde los ocho hasta los 19 años. Después de una década que le sirvió para reflexionar las oportunidades que ofrece el deporte, “porque a veces cuando eres adolescente te llegan las cosas fáciles por el talento que tienes no lo valoras”, ahora se define con una mujer consciente, madura y con la ilusión de ver a México en unos Juegos Olímpicos compitiendo en clavados de altura, aunque ella no sea la representante.

“Los deportes extremos son una forma de vida donde la pasión te envuelve y la vuelves parte de ti, hasta cierto punto, abrazas el miedo y la adrenalina, eso te genera carácter, bondad y valor hacia la vida y la naturaleza. Mi deporte me ha ayudado a ver el mundo desde otro punto y para ser honesta es lo mejor que me pudo pasar para poder apreciar la vida, desde las alturas”, concluye la campeona y única clavadista de altura profesional mexicana.

Adriana Jiménez Trejo

Lugar de nacimiento: Ciudad de México

Fecha de nacimiento: 20/01/1985

•Trayectoria en clavados convencionales: de los 8 a los 19 años

•Trayectoria en clavados de altura: de los 29 años a la fecha (a partir de 2014)

Palmarés en clavados de altura:

•2 Campeonatos del Mundo de FINA (ambos en 2017)

•3er Lugar del Serial Mundial de Red Bull (2014 y 2017)

•2do Lugar del Serial Mundial de Red Bull (2018)

fredi.figueroa@eleconomista.mx