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La pizza hawaiana no nació en Hawái: la inventó un griego en Canadá

Sam Panopoulos es reconocido como el creador de la pizza de jamón y piña. La combinación surgió en un restaurante de Ontario y tomó su nombre de una lata, no de las islas hawaianas.
En la historia de la pizza hawaiana casi nada procede de Hawái. La base pertenece a la tradición italiana; el hombre que popularizó la combinación nació en Grecia; el experimento ocurrió en Canadá y la inspiración para mezclar sabores dulces y salados llegó, en parte, de la cocina chino-estadounidense.
Este 20 de agosto se cumplen 92 años del nacimiento de Sotirios “Sam” Panopoulos, el restaurantero al que se atribuye la creación de la pizza de jamón y piña que hoy aparece en menús de buena parte del mundo. La fecha no corresponde a un Día de la Pizza Hawaiana ni al aniversario de la receta: es el cumpleaños de su inventor.
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Panopoulos nació el 20 de agosto de 1934 en Vourvoura, Grecia, y emigró a Canadá cuando tenía 20 años. Su recorrido terminaría conectando cocinas, productos industrializados y hábitos de consumo de distintos países en uno de los platillos más discutidos de la comida popular.
De Grecia a un restaurante de Ontario
Panopoulos salió de Grecia en 1954 a bordo de un barco con destino a Canadá. Durante el viaje hizo una escala en Nápoles, donde tuvo uno de sus primeros encuentros con la pizza. Años después volvería a probarla en Windsor, Ontario, una ciudad ubicada frente a Detroit, cuando el platillo todavía no tenía la presencia cotidiana que alcanzaría posteriormente en Canadá.

De Grecia a un restaurante de Ontario
Junto con sus hermanos Elias y Nikitas, Sam estuvo al frente del Satellite Restaurant, en Chatham, al suroeste de Ontario. No era una pizzería especializada, sino uno de aquellos establecimientos de mediados del siglo XX capaces de servir desayunos, hamburguesas, papas fritas, carne con cebolla y preparaciones de cocina chino-estadounidense en un mismo menú.
La pizza apenas comenzaba a ganar espacio en la región. Las versiones que Panopoulos encontró en Windsor solían limitarse a masa, salsa de tomate, queso y unos cuantos ingredientes, como pepperoni, tocino o champiñones enlatados.
El producto también enfrentaba dificultades prácticas. En aquellos años no siempre era sencillo conseguir hornos apropiados o incluso cajas para pizza. En el Satellite llegaron a cortar círculos de cartón y envolver las piezas con papel aluminio para entregarlas a los clientes. Ese entorno, todavía libre de reglas demasiado rígidas, le permitió experimentar.
El día en que una lata de piña terminó sobre la pizza
En 1962, Panopoulos decidió escurrir una lata de piña y colocar algunos trozos sobre una pizza. No partió de una investigación gastronómica ni intentaba reproducir una especialidad regional. Quería probar qué sucedía al llevar un ingrediente dulce a una preparación dominada por el tomate, el queso y los embutidos.
La idea estaba relacionada con los sabores agridulces de los platos chino-estadounidenses que ya se preparaban en el restaurante. En aquel momento, esa combinación resultaba menos habitual dentro de la comida cotidiana de Ontario.
Las primeras reacciones no fueron especialmente favorables. Algunos clientes consideraron extraña la presencia de fruta en una pizza, pero la curiosidad terminó convirtiéndose en demanda. Panopoulos probó la piña junto con jamón, tocino y otros ingredientes hasta que la combinación de salsa de tomate, queso, jamón y piña se consolidó.

Hawaiian pizza
La fórmula funcionaba por contraste: la sal del jamón y del queso encontraba un contrapunto en el dulzor y la acidez de la fruta. El resultado era fácil de reconocer, económico y suficientemente diferente para destacar dentro del menú.
La Enciclopedia Canadiense reconoce a Panopoulos como el creador de la versión que se popularizó mundialmente y sitúa su origen en el Satellite Restaurant de Chatham.
¿Por qué se llama pizza hawaiana?
El nombre tampoco prueba una conexión culinaria con Hawái. Panopoulos la llamó así porque la marca de la piña enlatada que utilizó llevaba la palabra “Hawaiian”.
La asociación, sin embargo, tenía sentido comercial durante aquellos años. Hawái se convirtió oficialmente en el estado número 50 de Estados Unidos en 1959, mientras la cultura tiki, las bebidas tropicales y los productos enlatados ligados a una imagen exótica alcanzaban una presencia creciente en Norteamérica.
La piña ofrecía una forma accesible de llevar esa fantasía tropical a la mesa. No era necesario viajar a las islas: bastaba abrir una lata.
Así, una palabra impresa en el envase terminó nombrando una pizza inventada por un inmigrante griego en una pequeña ciudad canadiense.
La pizza hawaiana resume una parte importante de la cocina del siglo XX: migración, productos enlatados, restaurantes familiares, apropiaciones culturales, publicidad y una creciente disposición a combinar sabores de procedencias distintas.



